Aprobada por una mayoría transversal, la iniciativa avanza con votaciones ajustadas en puntos sensibles y bajo un calendario oficial acelerado rumbo al 1° de marzo.
Pese a las advertencias de la Corte Suprema, Argentina sigue aplicando criterios dispares y abusivos en juicios laborales, generando indemnizaciones millonarias, quiebras y una parálisis del empleo privado. Un sistema imprevisible y judicializado que desalienta la inversión y urge ser reformado.