La Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación desmintió el contenido del texto apócrifo y ratificó que la prospección al norte del paralelo 44°S sigue su curso según lo dispuesto por el Consejo Federal Pesquero.
En medio de un clima de inquietud que se extendió entre tripulaciones, grupos de WhatsApp y redes sociales, la redacción de PESCARE, después de recibir varios mensajes de capitanes de la flota potera durante la madrugada, consultó, -hoy, Domingo de Resurrección-, de manera directa a la máxima autoridad de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación. Con la predisposición que lo caracteriza; Juan Antonio López Cazorla fue terminante: desconoció por completo la procedencia del supuesto documento y descartó de manera categórica que exista una medida de paralización como la que se intentó instalar.

La aclaración oficial adquiere relieve porque el rumor había empezado a ganar cuerpo en alta mar, especialmente entre tripulaciones de la flota potera que siguen operando al sur del paralelo 44°Sur dentro del Stock SudPatagónico (SSP). El texto difundido, presentado falsamente como un acta del Consejo Federal Pesquero, sostenía que el organismo había dispuesto una paralización de veinte días corridos para toda la flota potera, con instrucciones incluso sobre descargas en puerto y dotaciones mínimas de seguridad. Nada de eso tiene respaldo oficial.
El primer dato que desarma la maniobra es concreto, contundente. La última acta publicada del Consejo Federal Pesquero es el Acta CFP Nro.7/2026, no la supuesta Acta CFP Nro.8/2026 que se hizo circular de manera maliciosa. El propio López Cazorla explicó que el CFP recién volverá a reunirse en los próximos días y que cualquier decisión sobre la pesquería de calamar deberá surgir de esa instancia institucional, no de un texto anónimo sin validez administrativa ni legal.
Con esa precisión, quedó ratificado que el programa de prospección de calamar al norte del paralelo 44°S se mantiene exactamente dentro de los términos ya definidos por el Consejo Federal Pesquero. Ese esquema contempla el relevamiento de información biológica y pesquera en la zona hasta el lunes 6 de abril de 2026, tal como había sido resuelto oportunamente.
La secuencia prevista es clara. Con los datos recolectados por los observadores de pesca embarcados en cada uno de los buques poteros afectados a la prospección, el Departamento de Cefalópodos del INIDEP analizará la información y elaborará un Informe Técnico oficial. Ese documento será elevado al presidente del cuerpo para que el Consejo Federal Pesquero evalúe el escenario y adopte las decisiones que correspondan.
El punto central es que esas decisiones todavía no fueron tomadas. Cualquier determinación futura dependerá de la evaluación científica sobre tallas, densidades, rendimientos y estado general del recurso. Recién a partir de esa base técnica el CFP podrá definir si corresponde abrir, mantener, limitar o modificar la operatoria, siempre bajo el criterio de asegurar la explotación del recurso en condiciones biológicamente aceptables.
En otras palabras, no existe hoy una orden oficial de detener a la flota potera, ni una resolución vigente que disponga amarre forzoso, ni un acto administrativo auténtico que respalde la versión que se propagó durante la madrugada. Lo que sí existe es un proceso técnico en marcha, una prospección formalmente dispuesta y un análisis científico pendiente que deberá servir de base para la próxima decisión del Consejo.
Así, mientras el rumor procuró sembrar incertidumbre en plena operatoria, la aclaración oficial restableció con nitidez el cuadro real: no hubo paralización de la flota, no existe un Acta CFP N° 8/2026 publicada, tampoco obra una disposición válida emanada de otro organismo dependiente de la Subsecretaría de Pesca, y la situación del calamar permanece bajo evaluación técnica del INIDEP, dentro del cronograma ya previsto por el Consejo Federal Pesquero.






