El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) puso en marcha una campaña científica integral en el Área Adyacente a la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), una región estratégica del Atlántico Sudoccidental donde operan flotas extranjeras de gran escala sobre especies clave como el calamar argentino y la merluza común, entre las principales.
A bordo del BIP Víctor Angelescu, el equipo científico inició la primera misión integral del recientemente creado Proyecto “Ecosistemas y Pesquerías Transzonales en el Área Adyacente”.
Durante 25 días, investigadores y técnicos analizarán los procesos físicos, biogeoquímicos y ecológicos que determinan la estructura y dinámica del ecosistema de talud en esta zona de alta mar. La campaña cuenta con el apoyo operativo de la Prefectura Naval Argentina y la Armada Argentina, que garantizarán la seguridad y libre desarrollo de las tareas científicas.
El Área Adyacente, conocida como “milla 201”, comprende el espacio marítimo ubicado inmediatamente más allá de las 200 millas náuticas de la ZEEA. Allí operan principalmente flotas poteras y arrastreras extranjeras que capturan recursos transzonales y altamente migratorios como el calamar argentino (Illex argentinus) y la merluza común (Merluccius hubbsi), especies que desarrollan una parte sustancial de su ciclo biológico dentro de aguas bajo jurisdicción nacional.
El conocimiento sobre lo que ocurre en esa franja de alta mar resulta estratégico para comprender el estado de los stocks y su interacción con el esfuerzo pesquero internacional.
Entre los objetivos centrales de la campaña se destacan el relevamiento de la biodiversidad, el estudio de la distribución y abundancia de invertebrados bentónicos —en particular aquellos asociados a Ecosistemas Marinos Vulnerables (EMV)— y la evaluación de su relación con la actividad pesquera y las condiciones oceanográficas.
También se realizarán muestreos para caracterizar variables físico-químicas del agua y comunidades de fitoplancton y zooplancton, así como investigaciones sobre los procesos de acoplamiento bento-pelágico que estructuran las tramas tróficas en una de las regiones más productivas del Atlántico Sur.
Argentina, en su condición de país ribereño y con una extensa proyección sobre el Atlántico Sur, consolida en esta campaña un gesto de valor geopolítico: producir conocimiento propio, con método y presencia efectiva, sobre la biomasa y el medio marino asociado a la prolongación natural de su plataforma continental —en particular, en áreas de menor profundidad relativas al talud y su entorno— más allá del límite de las 200 millas.
El componente científico se vuelve, así, una decisión de pertenencia en un espacio de gobernanza ambigua, donde flotas extranjeras operan bajo lógicas de pesca olímpica, con capturas intensivas sobre recursos transzonales y escaso anclaje en estándares verificables de ordenamiento y control. En ese marco, la misión del Subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca, junto al rol del Consejo Federal Pesquero, adquiere un relieve singular dentro de la política pesquera nacional, investigar para gestionar, y gestionar para afirmar intereses estratégicos en el borde exterior de la jurisdicción marítima argentina.
Los resultados permitirán ampliar la base científica disponible sobre un área de enorme relevancia pesquera, ecológica y geopolítica. La información generada será clave para fortalecer la gestión sostenible de los recursos y respaldar la defensa de los intereses soberanos y pesqueros argentinos en el límite exterior de su jurisdicción marítima.






