Durante marzo, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) avanzó con una nueva evaluación de juveniles de corvina rubia en la Bahía Samborombón, en un momento donde los niveles de desembarque de la especie muestran una marcada retracción interanual.
La campaña se desarrolló a bordo de las embarcaciones costeras Willie y Bernie, junto con el apoyo de lanchas comerciales, y se extendió durante aproximadamente 20 días en el área comprendida entre Punta Rasa y Punta Piedras, hasta las 7 millas de la costa.
El período elegido no fue casual. Según explicaron desde el INIDEP, se trata de una etapa crítica del ciclo biológico de la corvina rubia (Micropogonias furnieri), ya que coincide con el cierre de la temporada reproductiva y permite analizar la incorporación de nuevos individuos al área de cría.
El objetivo central del trabajo fue evaluar la variación espacio-temporal de las densidades de juveniles y su relación con el ambiente. Para ello, los investigadores relevaron variables oceanográficas como temperatura, salinidad, turbidez y oxígeno disuelto, además de estudiar en detalle parámetros biológicos de las capturas, como longitud, peso, edad, sexo y estado de madurez.
En paralelo, el organismo llevó adelante una campaña exploratoria en ríos y canales que desembocan en la Bahía Samborombón, con el foco puesto en detectar los primeros estadios de la especie en zonas de difícil acceso.
Durante diez días de trabajo, se buscó determinar la distribución y abundancia de juveniles en estos ambientes, ajustando además las técnicas de muestreo para este tipo de áreas. La información obtenida permitirá mejorar los índices de abundancia relativa que se incorporan a los modelos de evaluación del recurso.
Ambas campañas se desarrollaron de manera simultánea con el objetivo de abarcar de forma integral la distribución de los estadios tempranos de la corvina rubia en su principal zona de cría.
Las tareas se realizaron en coordinación con distintos organismos, incluyendo la tramitación de permisos para investigación en aguas bonaerenses y áreas de Parques Nacionales. Además, se contó con el apoyo de la Prefectura Naval Argentina para garantizar la operatividad en la zona y con la participación de biólogos de la provincia de Buenos Aires en los muestreos terrestres.
El procesamiento de las muestras se llevó adelante en el marco del convenio vigente con Mundo Marino, lo que permitió fortalecer el análisis de laboratorio.
El avance de estas campañas cobra especial relevancia en un contexto de retracción de la actividad. Según el último informe de coyuntura, en febrero se desembarcaron 992,5 toneladas de corvina rubia, lo que representa una caída interanual del 37,3%.
En el acumulado del primer bimestre, el volumen alcanzó las 1.537 toneladas, con una baja del 32,4% respecto del mismo período de 2025.
En este escenario, la generación de información científica sobre el reclutamiento y la dinámica de juveniles resulta clave para comprender la evolución del recurso y aportar herramientas para su manejo.






