La actualización de las guías nutricionales de Estados Unidos hasta 2030 refuerza el consumo de proteínas de alta calidad y alimentos mínimamente procesados, con los pescados en un rol central para una dieta saludable y preventiva.
Caída del consumo de pescados y mariscos en Europa. Cambio de hábitos condicionados por el poder adquisitivo de los consumidores. Asia gana protagonismo.