Categoría: datos oficiales

La industria pesquera extractiva enfrenta un 2025 crítico: caída en desembarques, presión fiscal asfixiante y un esquema de distribución desigual que golpea su sustentabilidad. Mientras la merluza y el langostino patagónico enfrentan escenarios de rentabilidad cuestionable, la incertidumbre en alta mar refleja una crisis que se profundiza en tierra firme.

La actividad pesquera en noviembre de 2024 marcó un crecimiento destacable del 111,3% en comparación con el año anterior. Este repunte, impulsado por la zafra de langostino y el incremento en las capturas de crustáceos y moluscos, destaca la recuperación de la industria pese a los desafíos en costos y rentabilidad. Se pesca y exporta más, pero paralelamente los números generan quebrantos operativos.

El Índice de Producción Industrial Pesquero (IPI Pesquero) revela una disminución preocupante del 43,5% interanual en octubre de 2024. A pesar de un ligero repunte mensual (+7,5%), la tendencia general es sólida. La concentración de las zafras de calamar y langostino destaca como factor clave en el análisis del desempeño del sector.