La Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCyF) advirtió que la actividad atraviesa una situación límite y convocó a una movilización en el puerto de Mar del Plata para hoy, miércoles 1 de abril a las 11 horas, en reclamo de medidas urgentes.
Según indicaron desde la entidad, el aumento del combustible, sumado a la presión fiscal y los costos portuarios, vuelve “inviable” cualquier salida a pesca, lo que ya impide alistar los buques y anticipa una paralización de la flota.
El planteo llega en un momento clave del calendario productivo, a pocas horas de Semana Santa, una de las fechas de mayor consumo de pescado en el país.
Durante una Asamblea Extraordinaria, los armadores lanzaron un fuerte cuestionamiento al gobierno nacional por la falta de respuestas. “Están dejando morir a la pesca. Hoy salir a trabajar es fundirse”, señalaron.
El sector, determinante para la economía de Mar del Plata y el abastecimiento alimentario del mercado interno, remarcó que la combinación de costos en alza y carga impositiva volvió inviable la actividad.
Uno de los datos más contundentes expuestos por la entidad refleja la pérdida de rentabilidad; modelo que, desde larga data, viene con una tendencia desfavorable y ahora se precipitó de manera terminal. Mientras en 2010 un kilo de corvina permitía comprar 1,44 litros de gasoil, hoy apenas alcanza para 0,69 litros.
Frente a este escenario, la AEPCyF exigió la declaración de la emergencia pesquera, la eliminación de retenciones y la implementación de un gasoil productivo con precio diferencial, junto con un esquema de alivio fiscal.
Además, propusieron la creación de una Mesa de Desarrollo Pesquero con participación de todos los actores del sector. Cuestionaron también a la Provincia de Buenos Aires y al Municipio por la falta de respuestas, destacando que “toda la pesca Argentina no es lo mismo”, y haciendo hincapié que “todo buque fresquero menor a 2200 cajones de bodega hoy tiene sentencia de muerte; y esto, en el fondo, pone en peligro incluso la vida humana de quienes trabajan a bordo; ya que el mantenimiento empieza también a ser una variable de fuerte ajuste”,.
“La política tiene que decidir de qué lado está, con el trabajo argentino o con la asfixia del sector productivo”, advirtieron.
Detrás de cada casco que hoy queda amarrado por una ecuación de costos que desborda la renta de la marea, permanece el pescador, el trabajador que sostiene con su cuerpo, su oficio y su tiempo una actividad que excede largamente la lógica del empleo. En el universo fresquero de Mar del Plata, la pesca es sustento familiar, herencia práctica y forma de vida; una escuela severa y concreta de la que algunos egresan hacia flotas de mayor porte, mientras otros eligen permanecer en este segmento porque allí también se juega una identidad.
En esa trama diaria conviven hombres que no sólo salen a producir, también pintan, arreglan sus redes, ajustan máquinas, resuelven fallas eléctricas menores y atienden el mantenimiento de sus propias embarcaciones y artes de pesca, como si cada barco fuese una extensión material de su historia de la comunidad portuaria. No son tripulantes, no saben de tiempos laborales ni de los de sus familias; son pescadores.

Haciendo un paralelismo con el campo argentino, este no es el terrateniente de latifundio que produce materia prima para exportación; es el chacarero, que en su granja apunta al mercado interno generando una parte importante del primer eslabón de la cadena alimentaria de pescados de Argentina.
Lo que está en peligrosa zona de riesgo, por lo tanto, supera la cuenta empresaria o el balance de una campaña, queda comprometida una comunidad de trabajo entera, parte de la histórica sociedad del barrio puerto, una cultura de trabajo pesquero y un saber que se transmite en cubierta, en el muelle y en la mesa de cada hogar que vive de la pesca.
Con este conmovedor y dramático panorama, la movilización convocada para hoy en el puerto buscará visibilizar el nivel de conflictividad que atraviesa la actividad.
“Sin medidas urgentes, no hay futuro para la pesca fresquera”, concluyeron de manera terminante.





