En la novena audiencia del juicio por el hundimiento del ARA San Juan, se retomaron las declaraciones testimoniales con un giro relevante en el proceso: el presidente del Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, Mario Reynaldi, propuso la realización de una inspección ocular sobre el submarino ARA Santa Cruz, unidad gemela actualmente en proceso de desguace en el astillero Tandanor.
La iniciativa surgió a partir de una recorrida que el propio magistrado realizó en las instalaciones del astillero, en principio con el objetivo de establecer contacto con representantes de la empresa alemana ThyssenKrupp, responsable de la construcción de los submarinos TR-1700. Si bien no logró concretar ese encuentro, la visita derivó en la posibilidad de acceder al ARA Santa Cruz y observar directamente distintos sectores del buque.
Durante la audiencia, Reynaldi relató lo visto y planteó formalmente a las partes la posibilidad de avanzar con una inspección ocular, especialmente ante el avance del proceso de desguace. Según detalló, durante la recorrida pudo observar el sector del balcón de baterías, el recorrido de las cañerías vinculadas al sistema de snorkel y los recodos que presentan las tuberías, donde pueden generarse puntos de desgaste o pinchaduras por acumulación de sarro. También indicó que no pudo identificar la válvula Eco-19 —mencionada en múltiples testimonios— porque fue retirada, aunque sí pudo ver las cañerías asociadas a ese sistema.



El juez calificó la experiencia como “fructífera” y consideró que podría resultar de utilidad para el proceso en caso de que las partes insistan con la realización de pericias técnicas. En ese marco, dejó planteada la posibilidad de avanzar con la inspección durante el mes de junio, sujeta a la evaluación de las partes.
La propuesta abre una nueva línea dentro del juicio, al incorporar la posibilidad de un análisis directo sobre una unidad idéntica al ARA San Juan, lo que permitiría observar de manera concreta la disposición de sistemas y componentes que hasta ahora fueron abordados exclusivamente a través de testimonios y documentación.
El ARA Santa Cruz, fuera de servicio desde 2014 tras ingresar a Tandanor para una reparación de media vida que nunca se completó, se encuentra actualmente en proceso de desguace. Se trata de un submarino del mismo modelo que el ARA San Juan, ambos pertenecientes a la clase TR-1700.
En paralelo, durante la jornada de hoy prestaron declaración testimonial submarinistas, maquinistas y personal de inteligencia, en una audiencia que volvió a combinar aspectos técnicos con reconstrucciones operativas. Además, se incorporó por lectura la declaración testimonial de Guillermo Luis Lezana, quien no pudo presentarse por encontrarse con parte médico.
El juicio continuará mañana con nuevas declaraciones, en el marco de una etapa que comienza a incorporar otros perfiles. Para los próximos días, se espera la presencia de familiares de los tripulantes, quienes podrían aportar material personal vinculado a la última navegación.
Ese tipo de testimonios suele marcar un punto de inflexión en el proceso judicial, ya que desplaza el análisis del plano estrictamente técnico hacia el impacto humano de lo ocurrido, incorporando una dimensión que hasta ahora se mantuvo en segundo plano.






