El Centurión del Atlántico atraviesa un episodio tan singular como inquietante para cualquier empresa armadora: tras años de permanencia en astilleros, inversiones de altísimo costo y una renovación integral que dejó la planta propulsora prácticamente “a nuevo”, el buque debió emprender un cruce transatlántico a remolque desde Ushuaia hacia el puerto de Gante (Gent), en Bélgica, para someter su sistema de generación y propulsión híbrida a una reparación mayor en garantía. El desenlace operativo es elocuente: un motor principal prácticamente sin rodaje en faena deberá ser retirado del buque y reconstruido en fábrica, con el consiguiente impacto en disponibilidad, planificación de temporada y ecuación económica.
La gravedad del caso se comprende mejor al revisar el punto de partida. Entre 2023 y el primer semestre de 2024, el buque fue sometido a una modernización profunda en el astillero Westcon Florø, en Noruega, orientada a elevar eficiencia energética, reducir emisiones y actualizar el conjunto propulsor a una arquitectura híbrida contemporánea. Hacia fines de junio de 2024 se incorporó el motor principal ABC 8DL36 —ocho cilindros en línea, 7.065 HP a 750 RPM— junto con el generador auxiliar ABC 12DZC, una caja de engranajes híbrida de dos etapas y una hélice de nueva generación con nozzle. El paquete se completó con baterías y electrónica de potencia para habilitar maniobras y regímenes operativos específicos en modo eléctrico, un economizador en el escape del motor principal para recuperar calor residual y producir vapor destinado a la planta de procesamiento, y una modernización integral del sistema de arrastre para disminuir potencia requerida durante la faena.
Este conjunto tecnológico, altamente integrado, eleva el rendimiento y la eficiencia, pero exige una condición innegociable: estabilidad mecánica, térmica y de control bajo cargas variables. En ese marco, el dato que imprime mayor tensión al episodio es su temporalidad: las fallas emergieron cuando el buque ingresaba en sus primeras operaciones comerciales, es decir, cuando el sistema aún no había acumulado un historial de funcionamiento prolongado en pesca. La armadora suspendió la operación y dispuso una revisión exhaustiva en puerto, incluyendo la intervención de personal técnico enviado por Anglo Belgian Corporation (ABC) con el propósito de determinar el alcance real de la imperfección.
El diagnóstico condujo a una definición operativa de máxima contundencia: trasladar el caso a planta, donde existen bancos de prueba capaces de reproducir condiciones reales de carga y permitir verificaciones metrológicas y funcionales de nivel industrial. La extracción del motor principal y su revisión integral en fábrica se convirtieron en el camino necesario para establecer, con evidencia repetible, las causas raíz de la falla y ejecutar la reconstrucción de componentes con tolerancias, procedimientos y trazabilidad propios del fabricante.
La secuencia temporal del remolque, por su relevancia técnica y contractual, merece quedar fijada con precisión. El 17 de julio de 2025 se inició en Ushuaia el alistamiento del operativo (aseguramientos, preparativos técnicos, planificación de derrota, logística y coordinación del convoy). La zarpada oceánica efectiva bajo remolque especializado se produjo el pasado 3 de agosto, y el arribo al sistema portuario industrial belga estimado será para fin de agosto o principio de septiembre, con destino final amarre en el muelle del área del puerto de Gent, en muelles industriales próximos a la planta central de ABC.
La ubicación de la empresa fabricante del motor, ABC —Wiedauwkaai 43, 9000 Gent— y la proximidad operativa del amarre aportarán una ventaja concreta, reducción de maniobras logísticas extensas para el movimiento de componentes de gran porte, menor exposición en traslados y coordinación inmediata entre ingeniería de fábrica, medios de izaje y equipos de desmontaje/reinstalación. En intervenciones de este calibre, esa cercanía se traducirá en seguridad y continuidad de proceso, especialmente cuando se prevean desmontajes de alto peso y tolerancias críticas en el armado final.
En términos técnicos, la intervención se concentra en la planta propulsora ABC, con foco en el motor principal y su interacción con la arquitectura híbrida (generador de eje, convertidores de potencia y gestión de energía). El esquema de trabajo típico contemplará diagnóstico instrumental completo, desmontaje parcial y/o total del motor, y metrología de componentes críticos, evaluación del tren eléctrico híbrido asociado, ensayos en banco con perfiles de carga representativos, y reinstalación a bordo con pruebas de mar previas a la certificación final.
Respecto de plazos, el rango estimado para una intervención mayor con desmontaje, reconstrucción, ensayos, reinstalación y validación final se proyecta entre 8 y 12 semanas, y está condicionado por el alcance de las imperfecciones detectadas y la disponibilidad de repuestos críticos. Bajo ese marco, la expectativa operativa se planifica para un retorno hacia fines de diciembre de 2025, con pruebas de mar completadas frente a la costa belga y posterior regreso hacia Argentina con navegación autónoma, una vez recuperada la confiabilidad del conjunto.

