Un informe basado en evaluaciones científicas sobre el estado de las pesquerías en Chile muestra que varios recursos mantienen biomasas por encima del nivel biológico óptimo. Sin embargo, la merluza común (Merluccius gayi gayi) continúa en niveles bajos y sigue siendo motivo de preocupación para el sector por considerarse una especie sobreexplotada.
La Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca F.G.) realizó una revisión de los informes elaborados por los comités científicos con el objetivo de analizar el estado de las pesquerías donde participa la pesca industrial. El análisis compara las biomasas de los recursos con el Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), indicador que establece el nivel de captura compatible con la sustentabilidad de las poblaciones.
El RMS es el punto de equilibrio que permite una captura sostenible de cualquier recurso pesquero, sin dañar la reproducción y tamaño de la población, lo óptimo es que se sitúe cercano al 100%.
De acuerdo con el informe correspondiente, nueve de las 17 pesquerías evaluadas se encuentran por sobre el nivel biológico óptimo, es decir, con biomasas superiores al 100 % del RMS. Entre ellas se destacan distintas pesquerías de crustáceos demersales, como el langostino colorado, el langostino amarillo y el camarón nailon, que presentan indicadores superiores al nivel considerado saludable y cuentan con certificación de sustentabilidad del Marine Stewardship Council (MSC).
El análisis también detecta retrocesos en algunas pesquerías pelágicas. La anchoveta de la zona Atacama–Coquimbo descendió a un 67 % de la Biomasa correspondiente al Rendimiento Máximo Sostenible (BDRMS), mientras que la sardina común entre Valparaíso y Los Lagos cayó a un 70 %, luego de mantenerse durante varios años cerca del nivel óptimo.

Uno de los casos más preocupantes continúa siendo el de la merluza común, cuya biomasa se ubica actualmente en torno al 60 % del BDRMS, sin mostrar señales claras de recuperación. Según los antecedentes citados en el informe, factores como la pesca ilegal, las capturas de ejemplares juveniles y el uso de redes de enmalle han afectado la recuperación del recurso.
Además, en el informe técnico oficial para la cuota global 2026 de merluza común, Subpesca recoge la recomendación del Comité Científico Técnico y consigna que el recurso se mantiene sobreexplotado, con un nivel de reducción de biomasa desovante del 24%, y que el marco biológico de referencia adoptado para esa pesquería fija la BDRMS como biomasa desovante al nivel del RMS.
En ese contexto, el gerente general de Sonapesca, Héctor Bacigalupo, sostuvo que uno de los aspectos que podría fortalecerse es la generación de información científica en la pesca artesanal. Según explicó, la incorporación de observadores científicos y sistemas de cámaras a bordo permitiría mejorar la calidad de los datos disponibles, reducir la incertidumbre en la estimación de las biomasas y fortalecer el manejo sustentable de las pesquerías.
Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a SONAPESCA Chile por la deferencia de sostener un vínculo permanente, cercano y de tan alta consideración con PESCARE y con nuestra comunidad de lectores.






