Los gremios del sector marítimo y portuario confirmaron una jornada de movilización y un cese total de actividades en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. La medida impactará de manera directa en la operatoria de buques, puertos, astilleros y servicios vinculados a la actividad marítima.
La convocatoria fue realizada por la Federación Sindical Marítima y Fluvial, que anunció una movilización al Congreso de la Nación y la adhesión de sus organizaciones afiliadas, en el marco del rechazo al proyecto denominado de “Modernización Laboral”. Según informaron, la protesta se desarrollará junto al Centro de Jubilados y apunta a visibilizar la defensa de los derechos laborales, los convenios colectivos, el derecho a huelga y el sistema de obras sociales sindicales.
La Federación Sindical Marítima y Fluvial nuclea a los principales gremios del sector, entre ellos el SOMU, el SICONARA, el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, además de otras organizaciones que representan a capitanes, oficiales, maquinistas, electricistas, comisarios y personal de radiocomunicaciones navales. En conjunto, estos sindicatos concentran la representación mayoritaria de los trabajadores embarcados y del ámbito portuario a nivel nacional.
En ese contexto, la Federación resolvió decretar un cese total de actividades por el plazo de 12 horas, que se extenderá desde las 12:00 hasta las 24:00 del 11 de febrero de 2026. La medida alcanzará a la totalidad de los buques y servicios marítimos, con guardias mínimas destinadas exclusivamente a garantizar condiciones de seguridad.
Desde el sector gremial remarcaron que la movilización busca frenar lo que consideran un avance sobre conquistas históricas del movimiento obrero organizado. “No vamos a permitir la precarización del trabajo ni un nuevo ataque a los derechos laborales bajo el pretexto de una supuesta modernización”, expresaron en el comunicado difundido por la Federación.
El paro tendrá un impacto operativo en el ámbito marítimo y portuario, no así en el pesquero, donde la prioridad de acompañar la producción y fuente de trabajo es prioritaria, en un gesto, hacia el sector.
El gremio nucleado confirmó la adhesión a la medida y la detención de tareas, lo que afectará la actividad de embarcaciones, terminales portuarias y astilleros en distintos puntos del país.
Aunque consultados por esta redacción, «la operatoria de la flota fresquera que ingrese a puerto Mar del Plata hoy, serán descargados, alistados y abastecidos normalmente, a pesar de un cese de actividades del SUPA, impulsado por la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), que llevará adelante una demora de actividades de 3 horas«, según lo confirmado.
De acuerdo con lo informado, durante el período de cese se mantendrán únicamente las guardias y rondas de seguridad necesarias para resguardar a las tripulaciones, los buques, las cargas y el medio ambiente. Las autoridades gremiales indicaron que cualquier situación excepcional deberá ser canalizada a través de los delegados correspondientes en cada jurisdicción.
La jornada del 11 de febrero se inscribe así en un escenario de creciente tensión entre el Gobierno y los sindicatos, que anticipan un alto nivel de participación en la movilización y no descartan profundizar las medidas si el proyecto avanza en el ámbito legislativo.






