La solapada flota gallega bajo bandera de registro de las islas, comenzó ayer, domingo 22 de febrero, la campaña de pesca de calamar en aguas de las Islas Malvinas, luego de una prospección que arrojó resultados considerados alentadores por el sector. Según se informó, el buque BP Monteferro capturó 700 toneladas en 17 días de trabajo exploratorio, superando las expectativas iniciales.
El arrastrero congelador, perteneciente a la empresa Lanzal, registró un promedio de 41 toneladas diarias, una cifra que mejora de manera significativa los rendimientos de la última temporada. En la segunda campaña de 2025, los buques apenas alcanzaban 25 toneladas por jornada antes de que se dispusiera el cierre anticipado para proteger el stock de calamar loligo.

De acuerdo con la información publicada, la prospección permitió estimar una biomasa inicial cercana a las 40.000 toneladas. Aunque se trata de datos preliminares, en la industria interpretan que el recurso podría encontrarse en mejores condiciones que en años anteriores en paralelo con lo que demuestran las capturas del illex dentro de la ZEEA.
La campaña tendrá una duración prevista de 64 días. No obstante, el calendario de pesca estará condicionado por la evolución del recurso. El umbral mínimo de biomasa se sitúa en 10.000 toneladas, parámetro que determinará eventuales ajustes acordados entre la industria, las autoridades y la comunidad científica.
En 2025, la flota capturó cerca de 38.000 toneladas en la primera campaña y unas 18.000 en la segunda, que debió cerrarse antes de lo previsto para evitar un mayor deterioro del caladero.
El caladero de Malvinas es clave para los 16 buques de Vigo y Marín que operan en la zona bajo la modalidad de Joint Ventures con capitales de empresas afianzadas en las islas, operando bajo bandera de conveniencia local. Tras la renovación de las licencias, varias compañías avanzaron en la modernización de sus embarcaciones, incorporando tecnología de última generación y mejoras en las condiciones de habitabilidad.
En ese contexto, el desempeño del Monteferro funciona como un termómetro inicial de la temporada 2026. Si bien el optimismo es moderado, el inicio formal de la campaña marca un punto de inflexión tras un año en el que la evolución del recurso obligó a extremar la prudencia.






