El próximo operativo de descarga en el Puerto de Zárate (TZ1) combina tres dimensiones que lo vuelven particularmente relevante para la comunidad marítima y logística; volumen (5.000 unidades), tipología de buque (portavehículos oceánico Ro-Ro/PCTC) y encuadre aduanero (ingreso bajo régimen de alícuota 0% en el Derecho de Importación Extrazona).
En un mercado atento a la apertura de las importaciones de vehículos híbridos y eléctricos, la recalada del BYD Changzhou se constituye en un indicador tangible de la convergencia entre política arancelaria, planificación oceánica y capacidad operativa portuaria en una misma maniobra; y, a la vez, en una expresión operativa de la orientación aperturista que el actual esquema de política económica y comercial, de matriz libertaria, procura imprimir al comercio exterior.
Qué significa “sin arancel” y bajo qué condiciones aplica
El concepto que domina la conversación pública (“sin aranceles”) requiere precisión. La exención no implica ausencia total de tributos, el beneficio se concentra en el Derecho de Importación Extrazona (D.I.E.), cuya alícuota general para vehículos provenientes de fuera del MERCOSUR es del 35%. El régimen vigente permite obtener D.I.E. al 0% para vehículos híbridos, eléctricos y a celdas de combustible, dentro de un cupo anual administrado por el Estado y sujeto a condiciones técnicas y administrativas.
En términos operativos, el esquema se instrumenta por cupos (50.000 unidades) y se tramita mediante la Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (VUCEA) y el sistema de Trámites a Distancia (TAD), conforme el procedimiento reglamentado por ARCA. La asignación del cupo 2026 fue comunicada oficialmente por el Gobierno Nacional mediante una resolución, reforzando el carácter institucional del mecanismo y su continuidad temporal.
En paralelo, el interés del sector se explica por el efecto económico de la exención del 35%: aun cuando subsisten otros componentes de costo (logística, nacionalización, seguros y la estructura tributaria interna), la eliminación del D.I.E. modifica la ecuación de importación y favorece operaciones de mayor escala, particularmente cuando se consolidan lotes completos en buques dedicados.
zarpada, ETA y antecedente regional
De acuerdo con información operativa provista para esta nota, el BYD Changzhou zarpó del Puerto de Meishan (este de China) el 19 de diciembre, tras completar la carga de 5.000 vehículos híbridos con destino a Zárate, a orillas del Río Paraná. Su navegación se reporta a velocidad de crucero de 17 nudos, con ETA para el domingo 18 de enero por la tarde; las primeras descargas comenzarían el lunes 19 y la estadía prevista en terminal rondaría los cinco días.

El veloz buque exhibe un recurrencia en el Atlántico sudamericano. Un registro documental de la terminal brasileña Portocel (Barra do Riacho, Espírito Santo) incluye al buque en su “line-up” con operación fechada a partir del 15 de noviembre pasado, antecedente que refuerza el patrón de viajes con cargas automotrices en la región.
Un buque distinto se perfila en el Paraná
El “BYD Changzhou” es un portavehículos oceánico del tipo PCTC (Pure Car and Truck Carrier), diseñado específicamente para el traslado masivo de automóviles y camiones livianos. Se trata de un buque Ro-Ro, sigla de roll-on/roll-off: esto significa que la carga “rueda” dentro y fuera del barco por sus propios medios —o asistida por tractores de arrastre— a través de rampas, en lugar de izarse con grúas como ocurre con contenedores o carga general. Esta modalidad reduce tiempos de operación y daños potenciales, pero a la vez exige una coordinación muy fina entre el buque, la terminal y las playas de acopio, porque el flujo de salida es continuo y voluminoso.
En términos de porte, el “BYD Changzhou” juega en la liga de los grandes carriers modernos, ronda los 200 metros de eslora y unos 38 metros de manga, con una capacidad del orden de 7.000 vehículos (medida habitual en “CEU”, o unidades equivalentes de automóvil). Su arqueo bruto se ubica en torno a las 69.000 toneladas, con un peso muerto cercano a 19.000 toneladas, magnitudes que dan una idea concreta del volumen de espacios internos y cubiertas dedicadas a estiba rodada. En el plano tecnológico, diversas fuentes especializadas asocian a esta clase de portavehículos una propulsión dual-fuel a GNL (LNG), en línea con tendencias recientes de eficiencia y reducción de emisiones en nuevas construcciones.
Lo relevante para Zárate no es solo el tamaño, sino la “forma” de la operación: un Ro-Ro no descarga por unidades aisladas, sino por flujos. Cada vehículo que baja por rampa debe ser identificado, inspeccionado, registrado y enviado a patio con trazabilidad estricta; y, en paralelo, la terminal debe sostener el egreso terrestre por turnos para evitar saturación en accesos y playas. Por eso, una recalada con más de 5.000 unidades en un único buque se transforma, de inmediato, en un test integral de infraestructura, procesos y coordinación logística.
Fuerte exposición a la operatividad de la TZ1 de Zárate
Para la terminal y su comunidad de servicios, una descarga de este volumen no se define únicamente por el tiempo de rampa: el punto crítico suele estar en la capacidad de absorber miles de unidades en playa, mantener control de condición (daños), ordenar la segregación por lote/modelo y administrar un egreso constante hacia centros de preentrega y redes comerciales. En paralelo, el operativo debe convivir con la agenda regular del puerto, cuidando que la concentración de recursos (personal, seguridad, playa, turnos de camión) no degrade otros tráficos.
En ese marco, la recalada del buque también se lee como un indicador de estrategia industrial: BYD, como otros grandes actores asiáticos, viene reforzando el uso de logística propia o semipropia para asegurar capacidad, sostener frecuencia y ganar previsibilidad en mercados lejanos. El resultado práctico es una mayor tendencia a “grandes lotes” por recalada, con exigencias proporcionales sobre la infraestructura portuaria receptora.
Política arancelaria, transporte oceánico y performance portuaria
El primer desembarco de 5.000 vehículos híbridos en Zárate condensa, en una misma operación, el efecto de un incentivo arancelario específico (D.I.E. al 0% bajo cupo), la consolidación de flujos oceánicos Ro-Ro dedicados y la necesidad de ejecutar un dispositivo portuario-terrestre de fuerte testeo a la operatividad y gestión de grandes cargas. En un escenario donde el precio final al público dependerá de múltiples variables adicionales, lo que sí queda inmediatamente bajo evaluación es la performance logística, la disciplina de operativa de gestión de plazas de depósitos y la capacidad de convertir una descarga masiva en un egreso sostenido y ordenado hacia el interior productivo del país.






