Cada 30 de noviembre se celebra el D铆a de la Acuicultura a nivel global, una fecha que recuerda que esta actividad dej贸 de funcionar como un complemento perif茅rico y pas贸 a ocupar un lugar estructural dentro del sistema alimentario global. La demanda internacional se orienta cada vez m谩s hacia alimentos acu谩ticos obtenidos mediante esquemas planificados, con control sanitario, trazabilidad verificable y est谩ndares ambientales capaces de sostener lo que la pesca extractiva, condicionada por l铆mites biol贸gicos y presi贸n sobre los stocks, ya no puede garantizar.
La evidencia disponible lo demuestra con nitidez. En 2022 la producci贸n acu铆cola super贸 por primera vez a la captura y los alimentos de origen acu谩tico reafirmaron su rol como una de las columnas nutricionales esenciales para miles de personas, aportando prote铆nas de alta calidad y micronutrientes decisivos. Ecuador, Chile, Brasil, M茅xico, Tailandia, Indonesia, India, China y hasta varios pa铆ses quasi des茅rticos como Arabia, aprovechan la enorme demanda de productos de alto valor dentro del comercio internacional de pescados y mariscos.
En ese contexto, Argentina aparece como un caso singular. Posee abundancia de recursos naturales, una extensa costa y vastas aguas continentales, aunque su desarrollo acu铆cola avanza con mayor lentitud que su potencial real. La cuesti贸n decisiva ya no consiste en determinar si el sector crecer谩, sino en definir c贸mo encarar ese crecimiento. El pa铆s requiere reglas coherentes, claridad territorial, selecci贸n de especies adecuadas, tecnolog铆a probada y est谩ndares que fortalezcan la credibilidad.
Ese cambio de rumbo comenz贸 a adquirir forma gracias al impulso de la administraci贸n del Dr. Carlos D. Liberman desde la Subsecretar铆a de Pesca y al trabajo t茅cnico del director nacional de Acuicultura, Lic. Guillermo Abdala Bertiche, quienes lograron instalar al sector en una agenda estrat茅gica antes y posteriormente, dispersa.
La captura marina enfrenta un l铆mite estructural, mientras que la acuicultura moderna ofrece una alternativa basada en ciencia aplicada, monitoreo de ox铆geno y temperatura, densidades responsables, bienestar animal, dietas eficientes y trazabilidad como eje organizador. La actividad se convierte as铆 en un sistema de producci贸n de precisi贸n que estabiliza la oferta, ordena la calidad y reduce la presi贸n sobre las pesquer铆as.
Argentina dispone, en ese marco, de un ecosistema poco frecuente. La diversidad clim谩tica, la disponibilidad de agua dulce y marina y una capacidad t茅cnico-institucional en expansi贸n conforman un punto de partida valioso, ademas de estudios pormenorizados del departamento cient铆fico del INIDEP. Diversos documentos oficiales describen una aptitud notable derivada de la variedad de climas, la calidad de los recursos h铆dricos y la posibilidad de integrar insumos y tecnolog铆a con producci贸n local.
En la Norpatagonia, la trucha arco铆ris ha consolidado un posicionamiento s贸lido basado en el manejo sanitario y en la reputaci贸n ambiental del territorio. SENASA destac贸 el estatus sanitario diferencial de la regi贸n y la provincia de R铆o Negro defini贸 a la acuicultura como una frontera productiva emergente sostenida por conocimiento t茅cnico, certificaci贸n y trazabilidad. En el norte del pa铆s, los humedales y sistemas fluviales ofrecen condiciones adecuadas para modelos de acuicultura c谩lida, con control de efluentes, uso eficiente del agua y est谩ndares sanitarios estables. La aptitud del 谩rea subtropical para especies como pac煤, tilapia y variedades de carpa, integra los perfiles productivos que distintos documentos nacionales identifican como alternativas viables y en ejecuci贸n.
La expansi贸n del sector no se limita a la generaci贸n de prote铆na. La acuicultura crea cadenas de valor completas que incluyen gen茅tica, bioseguridad, laboratorios, sistemas de engorde, automatizaci贸n, producci贸n de alimentos balanceados, sanidad, certificaciones, procesamiento y log铆stica de fr铆o. Ese entramado impulsa empleo calificado, promueve conocimiento aplicado y abre oportunidades en regiones que necesitan actividades estables con proyecci贸n. Adem谩s, en un pa铆s donde el consumo interno de productos pesqueros es reducido, la acuicultura puede democratizar el acceso a prote铆nas acu谩ticas y diversificar exportaciones.
El crecimiento del sector exige consistencia institucional. Argentina cuenta con un marco legal que ordena su desarrollo y evita improvisaciones mediante criterios federales comunes. La Ley 27.231 y las pol铆ticas p煤blicas implementadas en los 煤ltimos a帽os establecieron un piso de previsibilidad. La consolidaci贸n de confianza requiere profundizar esa arquitectura mediante licenciamiento ambiental claro, zonificaci贸n basada en capacidad de carga, trazabilidad digital integral, monitoreo p煤blico-privado de calidad de agua, bioseguridad estricta y esquemas de transparencia verificable con datos abiertos, auditor铆as y certificaciones internacionales.
La acuicultura es hoy uno de los motores que sostienen el crecimiento del consumo global de alimentos acu谩ticos. Argentina posee la oportunidad de convertir su riqueza natural en desarrollo territorial y empleo calificado, sin comprometer aquello que constituye su valor distintivo. El 30 de noviembre no representa una efem茅ride menor, sino una se帽al estrat茅gica. La prote铆na del futuro ya est谩 presente y su expansi贸n depende de decisiones que integren pol铆tica productiva, ciencia aplicada y gesti贸n ambiental. El pa铆s dispone de recursos, conocimiento y una base institucional fortalecida en los 煤ltimos a帽os. Se encuentra en condiciones de asumir un papel relevante en la construcci贸n de una acuicultura moderna, confiable y sostenible.






