Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 11 de enero de 2026. En una acción concreta de defensa del Mar Argentino, la Prefectura Naval Argentina (PNA) detectó la incursión de un buque pesquero extranjero dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA) con comportamiento operativo compatible con maniobras, patrones cinéticos y velocidades de pesca. El episodio constituye una vulneración de la soberanía y de los derechos soberanos de la República Argentina sobre sus recursos vivos, un límite nacional que no admite ambigüedades en la irrevocable defensa de la Nación.
La detección fue posible mediante el Sistema Guardacostas, plataforma tecnológica que integra y correlaciona fuentes de información para vigilar movimientos, trazas y patrones de navegación. Sin embargo, el resultado no es solo tecnología, es vocación, profesionalismo y vigilancia permanente 24 horas los 365 días del año.
Por ello, se destaca de manera expresa la labor de todo el personal de la Central de Tráfico Marítimo y Monitoreo, cuya tarea sostenida convierte datos en evidencia, y evidencia en decisión operativa y política. Allí donde muchos solo ven puntos en una pantalla, el personal entrenado de la Central ve conductas, intenciones y riesgo para el interés nacional.
Bajo la conducción del Director General, el experimentado y recientemente ascendido a Prefecto General Néstor Kiferling y un grupo de trabajo excelso, se ordenó la consolidación inmediata de los registros, el resguardo de la información técnica y la elaboración de los informes necesarios para sustentar las actuaciones. En paralelo, se informó al Subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación, Juan Antonio López Cazorla, quien, advertido de la situación, actuó de inmediato y sin dudarlo, elevando el caso a sus superiores en la faceta política; desde allí, ya se habría puesto en conocimiento a la Embajada de la República Popular China a pesar de la bandera de conveniencia que posee la embarcación.
El buque identificado es el pesquero “Bao Feng”, de bandera de Vanuatu, detectado ingresando a la ZEEA el 10 de enero en horas de la tarde. Permaneció dentro del área aproximadamente una hora y media, registrando velocidades inferiores a 4 nudos y tramos sostenidos entre 2,5 y 3,5 nudos, rango operativo típicamente asociado a maniobras de pesca por arrastre. De acuerdo con los registros operativos, el buque vulneró la ZEEA entre las 16:42 y las 18:19 (hora Argentina, UTC -3).
Conforme a la normativa pesquera argentina, estos elementos configuran presunción de actividad pesquera, por lo que la incursión se encuadra como presunta infracción al Régimen Federal de Pesca – Ley N.° 24.922. En consecuencia, se iniciaron los sumarios de rigor con el mayor peso del régimen sancionatorio, el cual prevé sanciones de alto costo y medidas administrativas orientadas a desalentar de forma efectiva este tipo de conductas. La decisión de avanzar con las actuaciones busca dejar un mensaje inequívoco, la ZEEA se respeta.
La depredación no es “un incidente”; es una amenaza directa al patrimonio biológico y económico del país, y cada vulneración exige respuesta, prueba y sanción. El caso adquiere mayor relevancia por tratarse de un buque (nuevo) que recién comienza a operar aguas afuera de la ZEEA, en el área FAO 41, dejando desde su inicio un precedente negativo asociado a una maniobra incompatible con el respeto a la jurisdicción argentina.

En cuanto a los detalles técnicos y de registro que permiten dimensionar el perfil operativo del buque, se trata del Bao Feng, identificado internacionalmente con IMO 11207541, MMSI 5773170002 y señal distintiva YJQR2, un buque pesquero de operación arrastrera construido en 2025, de 58 metros de eslora y 12 metros de manga, con 1.382 toneladas de arqueo bruto (GT) y 703 toneladas de peso muerto (DWT).
Figura vinculado administrativamente a Ever Fast Ltd / Ever Fast Pte. Ltd, con sede en Port Vila, Vanuatu, esquema bajo el cual se inscribe en el circuito de bandera de conveniencia. Conforme a la información aportada, el buque se encuentra asociado operativamente a capital y operación de origen chino, consignándose como empresa matriz/operadora a Shandong Shengrun Shipping Co., Ltd. (con referencias también a Tianjin Shengrun Shipping). En materia de propulsión, se consigna motor principal diésel marino de fabricación china, identificado en línea Weichai / Guangzhou Diesel, con potencia de 3.000 HP y velocidad máxima de servicio aproximada de 12 nudos, configuración consistente con unidades modernas preparadas para campañas sostenidas en el Atlántico Sudoccidental.

Este episodio no es solamente un registro técnico ni una coordenada en un mapa. Es el recordatorio de que la soberanía también se ejerce en silencio, con guardias que no se ven, pantallas que no descansan, operadores que sostienen la concentración cuando nadie mira, una preparación profesional que pasa de generaciones bajo un mismo umbral impuesto por la superioridad bajo el espíritu del Director General de Seguridad y Director de Tráfico Marítimo Fluvial y Lacustre, Prefecto General Carlos Alfredo Villarreal y una cadena institucional que responde cuando el país lo necesita.
La Prefectura Naval Argentina en cada evento, reafirma su compromiso con la custodia del Mar Argentino, la protección de los recursos pesqueros y la defensa irrestricta de la jurisdicción nacional, destacando el desempeño de la Central de Tráfico Marítimo y Monitoreo y la conducción de sus autoridades, cuya intervención permitió activar el Estado en su totalidad: lo operativo, lo administrativo, lo legal y lo diplomático, ante un hecho que no puede naturalizarse.






