La eventual implementación de un sistema de cuotificación para la pesquería de langostino fue uno de los temas centrales del Foro PescAR, en el panel titulado “Cuotificación: bases de un modelo pesquero innovador y sostenible”, que reunió al director nacional del INIDEP, Otto Wöhler; al funcionario de la Subsecretaría de Pesca, Arturo Idoyaga Molina; y al representante CAPIP, Damián Santos.
Durante el intercambio se analizaron los fundamentos biológicos, económicos y legales de un sistema que ya está previsto en la Ley Federal de Pesca, pero cuya eventual aplicación al langostino aún requiere estudios técnicos y consensos dentro del sector.
En ese sentido, Arturo Idoyaga Molina recordó que la cuotificación no es simplemente una alternativa de política pesquera, sino que se encuentra prevista en la normativa vigente, por lo que el desafío actual es avanzar en su implementación. El funcionario señaló que, desde esa perspectiva, la discusión no se plantea como una opción sino como un mandato legal que el sistema deberá abordar, ya que actualmente el esquema vigente no cumple con lo que establece la ley.
El proceso, según indicó, se encuentra en una etapa de análisis técnico dentro de la autoridad pesquera. Con la información disponible sobre historial de capturas, monitoreo de la actividad y registros de pesca legal, el organismo busca construir una primera fotografía del estado actual de la pesquería.
Una vez completada esa instancia, se prevé abrir una convocatoria más amplia para escuchar a los distintos sectores y avanzar en un proceso de búsqueda de consensos que, finalmente, deberá resolverse en el ámbito del Consejo Federal Pesquero.
Desde la perspectiva empresarial, Damián Santos sostuvo que el sistema actual permitió un crecimiento muy importante de la pesquería de langostino durante los últimos años, aunque advirtió que el modelo comienza a mostrar señales de agotamiento. Según explicó, el aumento del poder de pesca de la flota ha incrementado el esfuerzo sobre el recurso, ya que hoy se captura más en los mismos días y en las mismas zonas de operación. Ese proceso implica una mayor mortalidad del recurso y, a su vez, comienza a reflejarse también en el comportamiento del mercado.
En ese contexto, planteó que el objetivo de un sistema de cuotificación sería equilibrar las variables biológicas con las económicas, avanzando hacia un esquema que permita ordenar la actividad y priorizar la calidad y el valor de las capturas por encima del volumen. La lógica, explicó, sería pasar de una dinámica orientada a pescar más hacia otra enfocada en pescar mejor, aunque aclaró que se trata de un proceso que debe estudiarse con cuidado y que no implica una implementación inmediata.
Desde el plano científico, Otto Wöhler explicó que el sistema de cuotas ya se aplica en Argentina a cuatro pesquerías, aunque su eventual extensión al langostino implicaría un desafío importante para la gestión del recurso. El director nacional del INIDEP señaló que, a diferencia de años anteriores, hoy existen mejores herramientas para estimar las capturas de cada temporada, gracias a los avances en los modelos de evaluación biológica.
En ese sentido, destacó que en los últimos años se ha registrado una estabilidad notable en la biomasa del langostino. Según explicó, este crecimiento estuvo asociado a distintos factores de manejo, entre ellos el cierre del Golfo San Jorge —que redujo la presión sobre juveniles y reproductores— y la implementación de la veda nacional destinada a proteger los juveniles de merluza, medidas que favorecieron el reclutamiento del langostino en aguas nacionales.
Además, señaló que este tipo de herramientas han demostrado a nivel internacional más ventajas que desventajas, especialmente porque permiten ordenar el acceso a los caladeros. En la situación actual, explicó, la creciente eficiencia de la flota hace que buques que antes no podían acceder a determinadas zonas hoy sí lo hagan, lo que incrementa el esfuerzo pesquero total. Un sistema de cuotas, en cambio, permitiría una mayor organización de las empresas, que podrían planificar con anticipación cuánto capturar, en qué momento hacerlo y cómo posicionar esa producción en el mercado.
A lo largo del panel también se destacó que cualquier eventual proceso de cuotificación deberá contemplar múltiples factores. En ese sentido, los participantes coincidieron en que el debate recién comienza y que el Consejo Federal Pesquero será el ámbito institucional donde deberá resolverse el futuro del modelo de administración del langostino.






