El CF) tomó conocimiento y no formuló objeciones a la solicitud presentada por la Embajada de Estados Unidos para que el buque de investigación R/V Roger Revelle realice una campaña de investigación científica marina en aguas bajo soberanía y jurisdicción argentinas, en el marco de un programa internacional de monitoreo oceánico.
Según consta en el Acta CFP N° 1/2026, la Dirección de Planificación Pesquera (DPP) elevó las actuaciones que incluyen notas del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto (MRECIyC), mediante las cuales se formalizó el pedido diplomático para autorizar la navegación y las tareas científicas del buque entre febrero y marzo de 2026.
Posteriormente, la Embajada de Estados Unidos informó una modificación en el cronograma original: la campaña, prevista inicialmente para comenzar el 10 de febrero, fue reprogramada para iniciar el 5 de marzo de 2026, manteniendo como fecha de finalización el 30 de marzo.
El crucero científico será operado por la Universidad de California en San Diego y cuenta con financiamiento de la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) y la NSF (National Science Foundation). La campaña se enmarca en el programa internacional GO-SHIP (Global Ocean Ship-based Hydrographic Investigations Program).
El objetivo central del estudio es rastrear los cambios en la temperatura del océano, los niveles de oxígeno y la concentración de dióxido de carbono de origen antropogénico en el Atlántico, comparando los resultados con los datos obtenidos en la última campaña realizada en 2014.
A través de una nota oficial, el INIDEP prestó conformidad para que la Dra. Carla Berghoff, investigadora del organismo, participe de la campaña en calidad de observadora argentina a bordo del buque, garantizando así la presencia científica nacional en el desarrollo de las tareas.
Características del R/V Roger Revelle
El R/V Roger Revelle (AGOR-24) es un buque oceanográfico Global Class propiedad de la U.S. Navy y con acuerdo de chárter/uso científico con la Office of Naval Research. Tiene 83,2 m de eslora, 16,0 m de manga y 5,2 m de calado máximo, con un diseño diésel-eléctrico y propulsión mediante dos Z-drive, pensado para operar campañas largas y maniobras finas de estación.
Embarca hasta 21 tripulantes y 35 científicos y dispone de capacidades logísticas relevantes para ciencia dura. Posee tanques de combustible de 861.181 L y agua dulce de 45.425 L, que le permiten una autonomía de 15000 millas náuticas o 60 días de provisiones.
Además cuenta con infraestructura de cubierta y equipos de izado/maniobra para instrumentación pesada, incluyendo pozo de instrumentos en casco (0,61 m de diámetro nominal) y poderosos sistemas hidroacústicos Kongsberg multihaz EM124/EM712 con capacidad de barrido hasta 12.000 metros de profundidad.
En términos de investigación, el Revelle es plataforma típica para oceanografía física, química y biogeoquímica de columna completa, y cuando participa en campañas GO-SHIP lo central es la “hidrografía de referencia” repetida en transectas oceánicas fijas para detectar tendencias y variabilidad en el estado del océano, calor y contenido térmico (temperatura), salinidad y masas de agua, circulación y ventilación, además de cambios en oxígeno disuelto (desoxigenación), nutrientes y el sistema de carbono (inventarios de carbono inorgánico disuelto/alcalinidad y señales de acidificación), apoyándose en perfiles CTD con roseta y muestreo por botellas a múltiples profundidades para calibración y para analíticas de alta precisión; el paquete de mediciones suele complementarse con trazadores (p. ej., CFC/SF6 y otros) que permiten fechar ventilación y seguir la huella de CO₂ antropogénico, cerrando balances e identificando cambios de largo plazo en ciclos biogeoquímicos y en el transporte de propiedades a través de cuencas.
Además como dato interesante, el R/V Roger Revelle (AGOR-24) es un buque gemelo al recordado R/V Atlantis (AGOR-25); quien se incorporó pocos días después de reportada la desaparición (15NOV17) del SUSJ ARA San Juan porque ya navegaba hacia el Atlántico Sudoccidental por una campaña planificada, iba rumbo a Montevideo para embarcar personal y luego atender fondeos científicos en la Cuenca Argentina vinculados a la National Science Foundation y la Ocean Observatories Initiative; desde allí fue redireccionado a “cajas” de búsqueda y trabajó con sonar multihaz Kongsberg para realizar barrido y batimetría del perfil del fondo marino en una área asignada por el comando de operaciones de búsqueda del recordado submarino. Sus operaciones consistían en identificar anomalías, además de usar sistemas acústicos para escucha/transmisión subacuática y de poseer a bordo el recordado ROV Curl-21 para verificar varios Puntos Datos (PD) que fueron negativos. (en la imagen siguiente, se lo ve amarrado en el puerto de Comodoro Rivadavia NOV17.

En el marco del apoyo estadounidense coordinado por U.S. Southern Command, se destacó que el Atlantis aportó navegación de alta precisión, sonar de mapeo y satcom, y que embarcó el ROV CURV-21 (vehículo cableado para recuperación/inspección profunda) como parte del esfuerzo de búsqueda, estando embarcados, quien a la postre sería el Comandante del Área Atlántica ANAT-BNMDP), el Comodoro de Marina (RE) Gabriel Attis, junto a su segundo, CN (RE), Luis Paredes.
Tras analizar la documentación, el Consejo Federal Pesquero manifestó que, en los aspectos de su competencia, no existen objeciones para autorizar la campaña, siempre que se encuadre en la normativa vigente.
No obstante, el CFP solicitó a la Autoridad de Aplicación que requiera formalmente al Estado solicitante la entrega de todos los datos básicos, informes preliminares y finales generados durante la investigación antes de su publicación, y que se respeten los plazos reglamentarios para evitar inconvenientes en futuros procesos de autorización que requieren consultas interinstitucionales.






