El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer los datos definitivos del Índice de Producción Industrial Pesquera Diciembre 2025 (IPI DIC25) correspondientes al cierre de 2025, que reflejan un escenario de contrastes para el sector.
Si bien diciembre mostró una recuperación interanual del 4%, el acumulado del año confirmó una caída del 9,5% respecto de 2024, consolidando un balance anual adverso para una de las principales actividades económicas del país, según este informe que termina comparando solamente el sector pesquero extractivo y no involucra el sector acuícola para evitar comparaciones distintas, ya que las estadísticas de las mismas se incorporaron a partir de agosto de 2025. El menor volumen de langostino, tuvo impacto directo con la estadística anual comparada al 2025.
El repunte de fin de año aportó algo de alivio tras meses de fuerte irregularidad productiva, aunque no alcanzó para revertir la tendencia general que dominó el calendario.

La pesca marítima, que concentra el mayor volumen de desembarques del país, registró en diciembre una suba interanual del 7,2%, impulsando el resultado positivo del índice general en el último mes del año. Sin embargo, el balance acumulado enero-diciembre mostró una contracción del 15,1% frente al año anterior, la más pronunciada entre los segmentos relevados.

En sentido inverso, la acuicultura exhibió una caída interanual del 8,2% en diciembre, pero cerró 2025 con un crecimiento acumulado del 28,1%. Este resultado la posiciona como el segmento de mayor expansión del complejo pesquero, en un contexto de mayor previsibilidad productiva frente a la volatilidad de la pesca extractiva tradicional.
El desempeño anual confirma el peso creciente de esta actividad dentro de la estructura productiva del sector, donde la ponderación de buques congeladores quedó trunca como consecuencia de las medidas de fuerza e inactividad en medio de la negociación paritaria 2026.

El análisis por grupos de especies también dejó señales contrapuestas. El grupo de crustáceos registró en diciembre un incremento interanual del 22,5%, impulsado principalmente por la dinámica del langostino (Pleoticus muelleri), especie clave para la industria nacional. No obstante, el acumulado anual mostró una fuerte caída del 31,1%, evidenciando un año de marcada inestabilidad en términos de procesamiento y desembarques.

En el caso de los moluscos, donde el calamar (Illex argentinus) tiene un rol central, diciembre cerró con una baja interanual del 22%. Aun así, el balance anual fue positivo, con un crecimiento acumulado del 21,8%, reflejando una mayor regularidad en la producción industrial asociada a esta pesquería.
Los números finales del IPI pesquero 2025 confirman que el repunte de diciembre funcionó más como una corrección puntual que como un cambio de tendencia. La caída acumulada del índice general y el retroceso profundo de la pesca marítima exponen un año complejo para el sector, atravesado por fuertes oscilaciones mensuales y diferencias marcadas entre actividades y especies.
El informe del INDEC vuelve a mostrar, así, un mapa productivo fragmentado, donde la recuperación de algunas variables convive con un balance anual que dejó más sombras que luces para la industria pesquera argentina.






