Varios sectores productivos y entidades gremiales enviaron una advertencia por la demora judicial que pone en riesgo la actividad offshore en cercanías de Mar del Plata.

Un buque sísmico contratado por la noruega Equinor, el BGP Prospector y el buque de apoyo logístico, Geo Service I, partieron aguas afuera de Trinidad y Tobago con destino al puerto de Buenos Aires, los primeros días de Septiembre pasado. Llegando a Pontón Recalada, rada afuera de Montevideo, permanecieron 12 días hasta confirmar que los trabajos que debían realizar en el área CAN-100 se habían demorado como consecuencia de la imposición de la justicia debido a la avanzada del sector ambientalista y del propio intendente del Partido de General Pueyrredón; por tal motivo y después de aplicar una multa de alrededor de u$s 5 millones a la empresa contratante, EQUINOR, tomaron la decisión de ir a Surinam, con una recalada en el puerto brasileño de Paramaribo. Por lo que la actividad del área CAN-100 ya por estas horas se pone en dudas.

Varios actores vinculados a las actividades portuarias de Mar del Plata, al igual que entidades sindicales, empresarios e industriales que tienen vinculación con la producción y los servicios anexos al puerto marplatense, continúan con una preocupación que está vinculada a la demora que se produce en la Justicia sobre la exploración de hidrocarburos en cercanías de la provincia de Buenos Aires.
Han advertido que con esta demora en la resolución de las medidas cautelares y que tramitan en tribunales federales, nuestra ciudad y la zona de influencia, se puede perder algo considerado como una oportunidad histórica, en lo que se refiere a términos de posibilidades de desarrollo y crecimiento que llegaría con el impacto económico que se produciría derivado de la millonario inversión prevista para la Cuenta Argentina Norte.
El proyecto que impulsa el gobierno nacional y que fuera asignado para su ejecución a una sociedad conformada por YPF, Shell y Equinor, ha generado grandes expectativas tanto en la ciudad de Mar del Plata como en la región, no solo por los recursos que derivarían de modo directo por el posible hallazgo de petróleo o gas en un sector de la plataforma submarina del Mar Argentino, sino también por la importante demanda que tendría en mano de obra y servicios para la ciudad de Mar del Plata, habida cuenta que esta ciudad es la pensada como base operativa para desplegar la importante logística requerida.
Tanto el avance como la puesta en marcha de las acciones se ven demoradas por causa de presentaciones judiciales que realizaron organismos ambientalistas y el propio intendente municipal de General Pueyrredón Guillermo Montenegro, un conflicto que ya superó los juzgados de primera instancia y ahora aguarda por una resolución de parte de la Cámara de Apelaciones Federal de Mar del Plata.
Si bien se comenta que el intendente marplatense, quiere salir del escenario donde ingresó, ya que estudiando en profundidad muchas cuestiones, vería con otros ojos el emprendimiento más importante en la historia de Mar del Plata.
Sin ir más lejos, días atrás, el propio presidente del Consorcio Portuario de Mar del Plata Gabriel Felizia ante una consulta de PESCARE sobre si creía que el intendente podría cambiar de posición, fue muy claro y conciso: “Ya está cambiando de posición. Está retrocediendo en su posición original. Sabemos que ha presentado un escrito, o sea que está entendiendo lo que la sociedad dice, lo que todos decimos que esta es una oportunidad, que no la tenemos que perder”, nos manifestó.
El reclamo desde el puerto marplatense y una gran cantidad de industrias, gremios y empresas de diferentes ámbitos, están reclamando que se atiendan los argumentos que los especialistas brindaron con certezas y garantías para desarrollar el proyecto exploratorio, a la vez que están haciendo un encendido llamado para no dejar pasar esta oportunidad a la que han calificado como “única e inigualable”.
Los diferentes sectores de Mar del Plata han puesto una expectativa muy especial sobre la exploración de petróleo y gas costas afuera, a partir de los excelentes antecedentes de otras partes del mundo, donde estos emprendimientos han generado un cambio radical en la dinámica productiva, donde los empleos se multiplicaron de una forma más que considerable, generando un inusitado impacto en los sectores de prestaciones de servicios y provisión de insumos.
Los diferentes actores continúan mostrando que Mar del Plata posee un potencial adicional debido a que la gran concentración de industrias que tiene la ciudad, quedarían involucradas tanto de manera directa como indirecta, poniendo especial énfasis en la actividad que podrían desarrollar tanto astilleros como talleres navales, ya que serán quienes deban atender y realizar el mantenimiento de las embarcaciones que trabajen en el proyecto.
Un gran leading case de lo que podría pasar en el sector pesquero cuando sectores ambientalistas, proteccionistas y defensores de las Áreas Marinas Protegidas y zonas de vedas puedan dar lugar a Entidades estatales por encima de la propia Secretaria de Pesca de la Nación. Al día de hoy, aun se desconoce el destino y alcance final de ciertas ONG’s que responden a intereses soberanos de distintas banderas que la Argentina cuya política de sobreprotección está por encima del componente y desarrollo humano, que interviene en actividades que se desarrollaron con mas de 100 años de antiguedad en el sector.


Vale recordar que en el transcurso de la audiencia pública llevada a cabo meses atrás y que fuera convocada por el Concejo Deliberante marplatense, fueron unos 700 los representantes que brindaron su punto de vista, donde tanto organismos gubernamentales, como organizaciones no gubernamentales, expertos en el tema, cámaras empresarias, instituciones educativas y gremios, donde pudieron expresarse libremente.