La biomasa continuó deteriorándose después de una pausa de dos semanas y la pesca terminó tras apenas tres jornadas de reapertura. El cierre golpea a 16 arrastreros, frena proyectos navales y obliga a revisar el esfuerzo pesquero antes de 2027.
Relevamientos científicos realizados en febrero estimaron una biomasa de 41.725 toneladas de calamar Loligo en el área de Malvinas, habilitando la emisión de licencias de pesca para la temporada.