Las importaciones chinas de camarón de cultivo alcanzaron 92.422 toneladas en julio de 2026, apenas 2% por encima del mismo mes del año anterior. El crecimiento perdió velocidad después de seis meses consecutivos con aumentos de dos dígitos y dejó una señal concreta para el comercio internacional; China siguió comprando más producto, aunque pagó menos por cada tonelada ingresada y eso explica la caída de compras del langostino PREMIUM salvaje y natural de Argentina, que buscó mercados más selectivos y de mejores precios a los que estaba dispuesto a pagar el gigante asiático.
El valor importado durante julio fue de USD 444 millones, con una caída interanual del 4%. La combinación entre un volumen 2% mayor y una facturación 4% inferior ubicó el valor medio de importación alrededor de USD 4,80 por kilogramo y confirmó la presión descendente sobre los precios.

En ese escenario, Ecuador registró su primera caída mensual del año, India recuperó participación y las importaciones procedentes de la Argentina se redujeron 41%, con precios mas firmes y colocación en mercados mas demandantes. Días después, la autoridad aduanera china rehabilitó ocho procesadoras ecuatorianas, una decisión que devuelve capacidad operativa al proveedor que ya domina tres cuartas partes de ese mercado.
China importó 618.322 toneladas en siete meses
Entre enero y julio, China compró 618.322 toneladas de camarón, un 19% más que en igual período de 2025. El valor acumulado alcanzó USD 3.122 millones, con un aumento más moderado del 14%.
La diferencia entre ambos indicadores revela el núcleo económico del mercado, China expandió sus compras a un ritmo superior al crecimiento del gasto, es decir, ese mercado es una gran aspiradora de precios, y a veces, margina la calidad. El valor medio acumulado se ubicó cerca de USD 5,05 por kilogramo, aproximadamente 4% por debajo del correspondiente a los primeros siete meses del año anterior.
La desaceleración apareció con claridad en julio. Después de crecer 36% en enero, 15% en febrero, 24% en marzo, 33% en abril, 15% en mayo y 13% en junio, el volumen importado avanzó solamente 2% durante el séptimo mes.
China venía de adquirir 96.823 toneladas en junio. El registro de julio representó, además, una disminución mensual de 4.401 toneladas, equivalente al 4,5%.
Ecuador conserva el dominio pese a su primera caída
Ecuador envió 67.063 toneladas en julio, un 3% menos que en igual mes de 2025. Fue su primera variación interanual negativa de 2026, después de haber registrado aumentos de entre 13% y 44% durante los seis meses anteriores.
Pese al retroceso mensual, el país sudamericano acumuló 470.995 toneladas entre enero y julio, 21% más que un año atrás, y concentró el 76% de todas las importaciones chinas de camarón.
Esa participación muestra una concentración comercial extraordinaria. De cada cuatro kilogramos importados por China durante los primeros siete meses del año, tres tuvieron origen ecuatoriano, donde además, su mercado está ligado a los compromisos bilaterales en materia petrolera.
El descenso de julio coincidió con restricciones aplicadas por la Administración General de Aduanas de China sobre distintos establecimientos ecuatorianos. Algunas procesadoras permanecían suspendidas desde octubre de 2025 y otras habían perdido su habilitación durante 2026.
El 14 de agosto, la autoridad china restituyó el acceso a ocho plantas: Expalsa, Omarsa, Friolandia/Supremo, Expotuna, Ceaexport, Total Seafood, Oceantreasure y Limbopack. La medida les permite reiniciar la elaboración y exportación de productos con destino al mercado asiático.
La Cámara Nacional de Acuacultura de Ecuador —CNA— atribuyó la reapertura al trabajo técnico desarrollado entre las empresas, el sector privado y las autoridades de ambos países.
Su presidente ejecutivo, José Antonio Camposano, calificó la decisión como resultado de varios meses de gestiones para recuperar el acceso al mercado chino. Otros seis establecimientos ecuatorianos continúan suspendidos y en tratativas para su admisión, por lo que la normalización permanece incompleta.
Ocho plantas regresan al mayor mercado del vannamei
Las autoridades ecuatorianas y la CNA evitaron precisar las causas correspondientes a cada suspensión. Informaciones sectoriales vincularon parte de los expedientes con observaciones relacionadas con el virus de la mancha blanca y residuos de metabisulfito de sodio, antioxidante utilizado para impedir la melanosis o ennegrecimiento del camarón.
El sector ecuatoriano también planteó diferencias sobre la metodología de análisis empleada por los laboratorios chinos, particularmente respecto de la determinación de la parte comestible y la eventual evaluación de muestras sin cáscara.
La rehabilitación de ocho establecimientos puede producir un efecto comercial inmediato. Las empresas recuperan la posibilidad de emitir certificados, procesar mercadería para China y recomponer contratos interrumpidos. Al mismo tiempo, el mercado vuelve a recibir capacidad exportadora de su proveedor dominante.
La medida podría permitir que Ecuador revierta el descenso registrado en julio y sostenga su crecimiento acumulado. También incorpora más oferta de vannamei sobre un mercado que ya exhibe valores medios inferiores a los de 2025.
India recuperó terreno y alcanzó su mayor volumen mensual
India fue el proveedor de mayor crecimiento durante julio. Sus embarques hacia China aumentaron 29% interanual y alcanzaron 18.813 toneladas, el registro mensual más alto del país durante 2026.
El repunte cortó las caídas observadas en mayo y junio. En los primeros siete meses, India colocó 93.992 toneladas, un aumento del 23% frente al mismo período del año anterior.
Ecuador e India aportaron conjuntamente 85.876 toneladas durante julio, equivalentes al 93% de las importaciones chinas. El resto de los países compitió por apenas 7% del mercado.
Tailandia exportó 2.380 toneladas en julio, 4% más que un año atrás, y acumuló 14.939 toneladas. Indonesia retrocedió 7% en el mes, hasta 1.224 toneladas, aunque mantuvo un crecimiento acumulado del 39%, con 8.534 toneladas.
La Argentina perdió 41% en julio
La posición argentina mostró el recorrido opuesto. China importó 656 toneladas de productos comprendidos en la categoría estadística de camarones y langostinos procedentes de la Argentina durante julio, un 41% menos que en el mismo mes de 2025.
El volumen fue el más bajo del país desde enero y representó apenas 0,7% de las compras chinas del mes.
Entre enero y julio, las importaciones desde la Argentina sumaron 10.072 toneladas, con una caída interanual del 19%. La participación argentina dentro del volumen total chino quedó limitada al 1,6%.
Así lo explica un reconocido broker del mercado internacional al que consultamos pero solicitó máxima reserva. “Cuando el langostino salvaje y natural alcanza mejores precios y encuentra una demanda firme en otros mercados, China deja de ser un destino para el producto premium argentino.
Por el contrario, cuando los precios caen y se reducen las alternativas para colocar la producción nacional, China aparece como comprador. Esto evidencia que el país asiático incorpora alimentos a su economía cuando consigue valores sensiblemente más competitivos.
El problema es que esas compras quedan supeditadas a la pérdida de competitividad del producto argentino. Las empresas absorben ese costo cuando carecen de otros destinos para colocar el diferenciado marisco salvaje y natural del Atlántico Sur, incluso mediante operaciones que, en muchos casos, generan quebrantos comerciales”.
El comportamiento mensual fue irregular. Las compras crecieron 44% en enero, cayeron 71% en febrero, retrocedieron 21% en marzo, subieron 7% en abril y 59% en mayo, para volver a descender 30% en junio y 41% en julio.
La comparación adquiere mayor relevancia porque la Argentina había cerrado 2025 con 19.170 toneladas exportadas a China, un crecimiento anual del 10% en un mercado ofrecido. Los registros de 2026 muestran que aquel avance perdió continuidad y ganó vuelo el precio del preciado marisco argentino.
Más oferta y menor valor medio
Los datos describen un mercado chino todavía expansivo en volumen, aunque más selectivo en precios y concentrado en dos proveedores de gran escala. Ecuador aporta continuidad, capacidad industrial y una oferta masiva de camarón vannamei. India recuperó competitividad y alcanzó en julio su mayor colocación del año.
La Argentina participa con langostino salvaje y natural, un producto diferente por especie, método de obtención, atributos organolépticos y posicionamiento comercial. Esa diferenciación conserva valor, aunque resulta insuficiente cuando el mercado recibe mayores volúmenes de camarón cultivado a precios medios descendentes.
La reapertura de las ocho plantas ecuatorianas amplía esa presión. Devuelve capacidad de procesamiento y exportación al proveedor que controla el 76% de las compras chinas, justo cuando India acelera sus despachos y la demanda total pierde impulso.
Para la industria argentina, la caída del 41% en julio plantea una señal comercial que supera la comparación mensual. China compró más camarón durante 2026, pero redujo su demanda de producto argentino. El mercado creció 19% en volumen mientras las colocaciones nacionales retrocedieron 19%, una divergencia de 38 puntos porcentuales.
El desafío pasa por sostener la identidad del langostino patagónico, recuperar participación y convertir su origen salvaje en valor verificable. En un mercado dominado por escala, disponibilidad y precio, la diferenciación comercial deja de ser un argumento promocional y se convierte en la condición necesaria para defender exportaciones.






