EE. UU. impulsa una nueva estrategia pesquera bajo la política “America First”, en ese sentido, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA Fisheries) abrió un proceso de consulta pública para evaluar posibles modificaciones al sistema que regula la importación de productos pesqueros provenientes de pesquerías extranjeras, un mecanismo que exige a los países exportadores demostrar que aplican medidas de protección de mamíferos marinos comparables a las vigentes en la flota estadounidense.
La iniciativa fue publicada mediante un Advance Notice of Proposed Rulemaking (ANPR), una instancia previa al desarrollo de una futura reglamentación, con el objetivo de recibir comentarios de gobiernos, organizaciones, empresas y demás actores interesados antes de definir eventuales cambios al programa.
El sistema forma parte de la implementación de la Marine Mammal Protection Act (MMPA), legislación que condiciona el ingreso de pescado y productos pesqueros al mercado estadounidense a que las pesquerías extranjeras cuenten con medidas eficaces para reducir la captura incidental y la mortalidad de mamíferos marinos durante las operaciones de pesca.
Según explicó NOAA Fisheries, la revisión busca identificar oportunidades para simplificar procedimientos administrativos, reducir cargas regulatorias innecesarias, mejorar la eficiencia del programa y brindar mayor previsibilidad a los países exportadores, sin modificar el objetivo central de garantizar estándares equivalentes de protección de mamíferos marinos.
En ese contexto, Argentina parte de una posición favorable. De acuerdo con las determinaciones de comparabilidad emitidas por NOAA, todas las pesquerías argentinas evaluadas obtuvieron la correspondiente Comparability Finding, la certificación que habilita el ingreso de sus productos pesqueros al mercado estadounidense al considerar que las medidas nacionales resultan comparables en efectividad a las exigidas por la normativa de ese país.
Entre las pesquerías alcanzadas por esas aprobaciones figuran la merluza común (Merluccius hubbsi), el calamar argentino (Illex argentinus), distintas pesquerías de rayas, polaca, peces demersales y caballa, entre otras especies de importancia comercial.
La situación contrasta con la de otros países cuyas pesquerías recibieron aprobaciones parciales o fueron objeto de restricciones para determinadas especies, lo que limita el acceso de algunos de sus productos al mercado estadounidense.
Si bien la consulta pública no modifica las condiciones vigentes para las exportaciones, sí representa el inicio de un proceso regulatorio que podría derivar en cambios sobre la forma en que Estados Unidos evalúa el cumplimiento de las exigencias ambientales aplicables a las pesquerías extranjeras.
Los comentarios podrán presentarse hasta el 28 de septiembre de 2026. Una vez finalizada esa etapa, NOAA analizará las observaciones recibidas antes de definir si avanza con una propuesta formal de modificación del régimen, uno de los principales instrumentos utilizados por Estados Unidos para vincular el comercio internacional de productos pesqueros con la conservación de los mamíferos marinos.






