El calamar volvió a ocupar un lugar destacado dentro de la oferta exportadora argentina, esta vez no solamente por el volumen alcanzado durante la temporada sino por su presencia dentro de los productos que cuentan con herramientas oficiales de diferenciación de calidad.
Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones de calamar realizadas bajo el sello “Alimentos Argentinos, una elección natural” alcanzaron los USD 55 millones, de acuerdo con los datos difundidos este jueves por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
La cifra ubicó al recurso pesquero entre los cinco principales productos exportados con esta distinción, detrás de la carne bovina enfriada y envasada al vacío, que generó USD 221 millones; el maní y la pasta de maní, con USD 145 millones; y los productos de papa prefritos y congelados, con USD 106 millones. Detrás del calamar se ubicaron las peras frescas, con USD 43 millones.
Más allá del monto exportado, la presencia del Illex argentinus dentro de este esquema adquiere relevancia por el significado comercial del sello.
“Alimentos Argentinos” es una Marca País destinada a identificar alimentos nacionales que presentan atributos diferenciales de calidad y valor agregado. No se trata, por lo tanto, de una identificación automática por el origen argentino del producto: las empresas interesadas deben cumplir con un protocolo específico para acceder al derecho de uso.
Desde 2018 existe un Protocolo de Calidad para Calamar Illex argentinus Congelado, aprobado específicamente para aquellos productos que aspiren a utilizar el sello.
El esquema contempla requisitos vinculados con la captura, procesamiento, conservación y comercialización del producto y establece parámetros que deben cumplirse para acreditar características diferenciales respecto de las exigencias generales obligatorias.
La importancia de esta herramienta aparece especialmente en el comercio internacional. En mercados donde la trazabilidad, el origen y las condiciones de procesamiento adquieren cada vez mayor peso, contar con una identificación oficial permite presentar al calamar argentino no solamente como una materia prima exportable, sino como un producto asociado a estándares determinados de calidad.
La propia Secretaría de Agricultura sostiene que este tipo de políticas de diferenciación apunta a transformar las características productivas en valor económico, reconocimiento internacional y acceso a mercados más selectos.
El uso de la distinción para calamar no corresponde a toda la producción nacional. Las autorizaciones son otorgadas a empresas y productos determinados mediante resoluciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Entre las compañías que recibieron autorizaciones oficiales para utilizar el sello en calamar Illex argentinus congelado se encuentran Arbumasa, Giorno, Iberconsa de Argentina, Pedro Moscuzza e Hijos, Pesquera Comercial y Pesquera Santa Cruz.
A ellas se sumó en febrero de este año Pesquera Latina, mediante la Resolución SAGyP Nro.16/2026 que le concedió el derecho de utilización de la identificación para productos comprendidos dentro del protocolo específico del recurso.
En varios casos, además, la autorización está directamente relacionada con determinados buques y registros sanitarios. Arbumasa, por ejemplo, obtuvo la distinción para producción vinculada a los BP Arbumasa XXVI y Arbumasa XXVIII; Giorno para el BP Don Luis I; Iberconsa para el BP Don Francisco I; y Pedro Moscuzza e Hijos para los BP Natalia y Nanina.
El esquema muestra así una dimensión menos visible de la pesquería: además de capturar y colocar el recurso en los mercados internacionales, parte de la flota argentina avanzó hacia mecanismos destinados a diferenciar comercialmente el Illex capturado y procesado bajo estándares determinados.
En el conjunto de productos comprendidos por “Alimentos Argentinos”, las exportaciones alcanzaron durante el primer semestre USD 661 millones, con un crecimiento interanual del 15% en valor y del 5% en volumen.
En ese universo, los USD 55 millones correspondientes al calamar muestran el peso que alcanzó un recurso pesquero dentro de una herramienta de diferenciación que atraviesa buena parte de la producción agroalimentaria nacional.
Para una pesquería fuertemente orientada al mercado externo, la posibilidad de identificar al Illex argentinus mediante una Marca País agrega una dimensión adicional: no solamente exportar calamar desde Argentina, sino avanzar en su posicionamiento como un producto argentino reconocido por su origen y por parámetros específicos de calidad.






