Ayer, lunes 14 de julio, tuvo lugar una nueva audiencia convocada por el Ministerio de Capital Humano para retomar las negociaciones entre el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), el Sindicato Marítimo de Pescadores (SIMAPE) y las cámaras empresarias CAPIP, CAPeCA y CEPA, con el objetivo de avanzar en un acuerdo salarial integral para el segmento produccion de flota congeladora tangonera.
La reunión, que había sido fijada en la última audiencia realizada el jueves anterior, comenzó a las 12:30 horas y se extendió hasta las 18:40, finalizando con la firma de un acta en la que quedaron expresadas las posturas de ambas partes, pero sin que se lograra alcanzar un acuerdo.
Durante la audiencia, celebrada en la sede de la cartera laboral, participaron en representación del SOMU el Ssecretario General Raúl Durdos, el Secretario General adjunto David Zini, el Secretario de Pesca Juan Navarro, y otros referentes gremiales, asesorados por la Dra. Sandra Fojo. Por el SIMAPE estuvo presente su Secretario General, Pablo Trueba y Juan Domingo Novero. Por el sector empresario, estuvieron presentes representantes de CAPIP, CAPeCA y CEPA.
Según consta en el acta firmada, las cámaras empresarias manifestaron su preocupación ante lo que calificaron como una “posición intransigente” por parte del SOMU en relación con las nuevas condiciones salariales que, según argumentaron, resultan imprescindibles para recomponer la ecuación económica de la actividad langostinera de flota congeladora. A decir verdad, es la misma postura manifestada desde el primer día, consecuentemente con la posicion de no aceptar un deterioro en el valor de referencia del langostino congelado a bordo que impacte negativamente en el salario del tripulante.
Desde el sector empresario indicaron que, a lo largo de los últimos tres meses, presentaron distintas propuestas y alternativas, entre ellas la reducción de los valores de referencia para la producción inicialmente en un 22%, dejando sin efecto otros pedidos, como la absorción de rubros fijos. Ante la falta de acuerdo, solicitaron expresamente que se deje en libertad de acción a las empresas para negociar acuerdos individuales con los tripulantes que acepten esas condiciones, resaltando la necesidad de sostener los ingresos familiares de los trabajadores, la continuidad de las unidades productivas y su impacto en las economías regionales.
La postura del SOMU, por su parte, fue expuesta con claridad. El gremio ratificó lo manifestado en las actuaciones previas, negando que exista documentación que respalde la situación de crisis alegada por el sector empresario y rechazando cualquier rebaja salarial. Según argumentaron, “el salario de los trabajadores no es moneda de cambio” y recordaron que los trabajadores se encuentran actualmente “a la orden”, percibiendo salario básico, ya que no existe medida de fuerza vigente desde el levantamiento de la veda el pasado 7 de julio.
Desde el sindicato también expresaron su rechazo a la pretensión de las cámaras de establecer acuerdos individuales, señalando que ello violaría las normas de tutela del salario, e interpretaron esa intención como parte de un “lockout patronal” encubierto, lo que a su entender amerita sanciones administrativas por parte del ministerio.
Tras escuchar ambas posiciones, el sector empresario reiteró que, a su entender, la única razón por la cual la flota tangonera no opera actualmente es la negativa del SOMU a readecuar las condiciones laborales y salariales. Desde el gremio, en cambio, se reafirmó que lo que existe es “firme oposición a permitir que las normas laborales sean violadas y nuestros trabajadores pierdan el salario que ganan día a día de embarque”.
La audiencia finalizó con la firma del acta, dejando constancia de las posiciones pero sin definiciones concretas, por lo que el conflicto continúa abierto. Por el momento, no se fijó una nueva fecha para continuar el diálogo pero se invitó a que las partes continúen el diálogo de manera privada hasta alcanzar algún punto de equilibrio que pueda desbloquear el complejo escenario presente.