El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la imposición de un arancel mínimo del 10% a las importaciones extranjeras sacudió los titulares de los principales diarios del mundo. La medida, que afecta a 185 países, con gravámenes diferenciados del 34% para productos chinos y del 20% para los europeos, ha generado un aluvión de reacciones en la prensa internacional, pero sobre todo con alto impacto en los mercados financieros que adelantaron su visión negativa en las primeras reacciones.
El desplome del 7% en la cotización del barril de petróleo, que cerró ayer en un mínimo de 69,47 dólares, y por estas horas rozando los 67 dólares a primeros minutos de la apertura, -un nivel no registrado desde el primer cuatrimestre de 2021-, ha sacudido con fuerza los cimientos de los mercados financieros y es la primera manifestación del enfriamiento de la economía mundial. Este brusco retroceso no es un fenómeno aislado, sino un reflejo del creciente escepticismo del sector productivo que, ante la incertidumbre económica y la falta de incentivos, producto de las decisiones en materia arancelaria del presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, generó una espantada de precios a la baja en los principales mercados del mundo con agravantes de gran impacto en el comercio internacional.
El petróleo no es solo una materia prima: es la savia y vehículo conductor energetico que impulsa la maquinaria global de los negocios. Su caída abrupta es una señal inequívoca de que la demanda energética se enfría, indicando una desaceleración industrial que coquetea con la recesión. La apatía por la producción y la retracción del consumo configuran un escenario de inactividad preocupante para el comercio internacional de bienes, servicios y materias primas.
En este contexto, la liquidez se vislumbra como el activo más codiciado. La preservación del capital se convierte en la premisa dominante en un mercado donde el temor a un ciclo económico recesivo se consolida. Los operadores, en un reflejo de prudencia extrema, han adoptado una postura marcadamente bajista, acentuando la presión sobre los activos de riesgo y reforzando la tendencia retractiva que dominó la jornada de ayer pero que es tendencia desde hace algunas semanas cuando Trump, había manifestado la idea de “Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser rico”, sin mediar las consecuencias que implican para el mundo del comercio mundial.
En 2024, en materia pesquera, Argentina exportó a Estados Unidos aproximadamente 30.331 toneladas de pescados y mariscos, con un valor total de 207,4 millones de dólares. Estas cifras representan el 10,3% del valor total de las exportaciones pesqueras argentinas para ese año, consolidando a Estados Unidos como el tercer mercado más importante para estos productos, después de España y China por eso la gravedad de las medidas implementadas con su impacto en las empresas del complejo pesquero argentino.
Estados Unidos: El eco del proteccionismo
En su país, los principales medios reflejaron el impacto de la decisión con tonos diversos. The New York Times encabezó su edición con una imagen de Trump de espaldas durante su conferencia de prensa en la Casa Blanca, titulando: «Trump lanza un nuevo y vasto arsenal de tarifas globales«, mientras que en su bajada enfatizó: «Dice que restablecerá la justicia mientras ataca a adversarios y aliados«.
Por su parte, The Washington Post optó por la claridad informativa: «Trump ordena una tarifa de 10% para todas las importaciones«, acompañando su portada con una fotografía del mandatario sosteniendo gráficos explicativos de su política comercial.
En la misma línea, el influyente The Wall Street Journal, especializado en economía y negocios, mostró al presidente con una lista de países y tasas arancelarias en sus manos, titulando: «Trump impone aranceles generales a las importaciones«. Su análisis fue contundente: «Con el nuevo régimen comercial, Estados Unidos pretende terminar con la era de la globalización«.
Europa: Indignación y advertencias
En el Reino Unido, The Economist reaccionó con ironía y una portada de alto impacto: sobre un fondo amarillo, la revista tituló «Día de la ruina«, en referencia al discurso triunfalista de Trump. Con una caricatura del mandatario serruchando las fronteras de su propio país, alertó sobre el impacto global de esta decisión. The Times informó con un enfoque sobrio: «Trump aumenta los aranceles«, resaltando que «las importaciones británicas fueron golpeadas con la tarifa básica del 10%«, mientras que The Guardian fue más enfático: «Trump golpea al Reino Unido con aranceles de 10% mientras Estados Unidos desata una guerra comercial global«.
En España, El Mundo publicó: «Trump desata una vorágine de aranceles contra el orden global«, argumentando que «liquida el sistema mundial de colaboración de los últimos 80 años«. Por su parte, El País fue más directo: «Trump detona la guerra comercial» y calificó su política como «un muro proteccionista«.
En Francia, Le Figaro colocó en su portada: «Guerra comercial: el mundo en shock», mientras que, en Italia, La Repubblica tituló: «Aranceles, el golpe de Trump«, describiéndolo como una «declaración de guerra» al comercio internacional.
Latinoamérica y Asia: Expectativa y preocupación
En Brasil, O Globo sostuvo que Trump «rediseñó el orden del comercio global» y destacó que el arancel del 10% afectará a la economía del país, al igual que a Argentina. Folha de S.Paulo subrayó: «Trump graba a Brasil en 10% e intensifica la guerra comercial con China y Europa».
Mientras tanto, en Asia, The Times of India abordó la noticia en un recuadro destacado en su edición digital, mientras que The Japan Times profundizó en el impacto regional con un artículo titulado: «Japón tiene algunas cartas que jugar en la guerra comercial «.
Tensión comercial: Gerardo Werthein se reúne con el representante comercial de EE.UU. tras el alza de aranceles de Donald Trump
En un contexto de creciente tensión comercial, el canciller argentino, Gerardo Werthein, mantendrá hoy un encuentro clave con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. La cita, prevista desde la semana pasada, adquiere una relevancia especial tras la reciente decisión del presidente Donald Trump de incrementar los aranceles a productos de diversas economías, incluida Argentina.
La reunión se celebrará en la sede de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y tiene como principal objetivo explorar mecanismos que permitan atenuar el impacto de esta medida en las exportaciones argentinas. Desde el Palacio San Martín, confían en que el diálogo con la administración estadounidense pueda derivar en excepciones para determinados productos nacionales, en línea con los principios de cooperación bilateral que ambas naciones sostienen.
Una gira estratégica en Washington
La visita de Werthein a la capital estadounidense se inscribe dentro de una agenda de alto perfil, que también incluyó una reunión con el secretario de Estado, Marco Rubio. En dicho encuentro, celebrado en el séptimo piso del edificio Harry S. Truman, ambos funcionarios abordaron no solo cuestiones económicas, sino también la necesidad de fortalecer la lucha contra los regímenes autoritarios en la región, con énfasis en las situaciones de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
En el plano financiero, la delegación argentina buscará consolidar el respaldo de Washington en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de asegurar un mayor desembolso inicial dentro del programa de asistencia vigente. La administración de Javier Milei considera que este apoyo es fundamental para sostener la estabilidad macroeconómica y avanzar en su ambicioso plan de reformas estructurales.

La postura del gobierno argentino ante la suba de aranceles
Pese a la adversidad que supone la política arancelaria de la Casa Blanca, el gobierno de Milei evitó adoptar un tono confrontativo. En conferencia de prensa, el vocero presidencial, Manuel Adorni, relativizó el impacto de la medida al afirmar que Argentina se encuentra en una situación más favorable que otras economías afectadas. “Cuando uno observa la tabla de aranceles impuesta a otros países, queda claro que no hemos sido perjudicados en términos comparativos”, sostuvo el funcionario.
A pesar de la afinidad ideológica entre los presidentes Milei y Trump, Argentina fue alcanzada por el gravamen del 10%, un nivel equiparable al aplicado a países con posturas más críticas hacia la administración republicana, como Brasil, Chile o Colombia. No obstante, el Ejecutivo argentino mantiene su aspiración de negociar un tratado de libre comercio con Estados Unidos, lo que permitiría mitigar los efectos de la reciente escalada proteccionista.
Con un escenario comercial global en plena transformación y las relaciones bilaterales en una fase delicada, la reunión entre Werthein y Greer se perfila como un punto de inflexión en la estrategia argentina para preservar su acceso al mercado estadounidense. El desenlace de este encuentro podría definir no solo el futuro inmediato de las exportaciones nacionales, sino también la orientación de la diplomacia económica del país en los meses venideros.
Un nuevo paradigma económico
La medida de Trump no solo reconfigura el tablero del comercio internacional, sino que también intensifica las tensiones geopolíticas. Con la implementación de estos aranceles, el mundo asiste a una transformación radical de las reglas del juego económico, donde la incertidumbre y el proteccionismo parecen marcar el nuevo horizonte de la economía global, en medio de esto, Argentina y la pesca intentan ser más competitivos, sin dudas estas medidas alejan la línea de llegada e impulsan aún más la idea de ser más eficientes en el manejo de costos y tributos para lograr la ansiada competitividad, que por ahora se la ve cada día más lejos.
El panorama es sombrío, alarmante en el marco del comercio internacional. Es el fin a la globalización. Los países buscarán un mayor desarrollo propio apostando al mercado interno. Hay preocupación por el impacto en la salud de las empresas que comienza a verse con algunos mecanismos preventivos de rescate para grupos económicos, que hace algunos meses, hubiese sido impensado.
La realidad del mercado y su impacto se palpará en breve, -tal como lo habíamos anticipado hace mucho tiempo-, después de semana santa, donde el frío del invierno puede repercutir aún más en las alicaídas arcas del sector pesquero. Grave para el empleo, el desarrollo y la generación de riqueza que retroalimenta a la actividad. Se teme por medidas proteccionistas de otros países ralentizando la velocidad de comercialización de bienes y servicios en el mundo, algo de extrema preocupación para quienes interactúan a diario con esos mercados.
Por DMC