Entrada la noche de hoy, miércoles 25 de febrero de 2026, las aguas del Golfo San Matías quedaron bajo un despliegue de emergencia tras reportarse el hundimiento de una embarcación pesquera a una distancia estimada de dos horas de navegación desde San Antonio Este, en torno a la posición 40°55´S 64° 37´W en aguas someras de la costa norte del propio Golfo a casi 13 millas náuticas en línea recta desde esa terminal portuaria.
El episodio, reconstruido con información preliminar reunida por estas últimas horas, abrió una secuencia de actuaciones marítimas que, al cierre de esta información, todavía esperaba confirmaciones formales sobre el alcance real del incidente.
Las primeras referencias vincularon el hecho con el buque pesquero Heleno A (Matrícula 01502), que habría sufrido un siniestro mientras se encontraba en condición de tránsito, bajo régimen de pilotaje acompañado por el BP Marina Z. La información disponible al momento mantiene carácter preliminar y se encuentra sujeta a verificación operativa a medida que avance el dispositivo de respuesta y acta sumarial de PNA.

En paralelo, la actividad registrada en el área portuaria aportó un dato de relevancia operativa. La Prefectura Naval Argentina dispuso el despliegue de medios de búsqueda y rescate desde el muelle de San Antonio Este y, a las 20:45, zarpó el guardacostas GC-69 Río Paraná, con dotación especializada a bordo, navegando a máxima velocidad hacia la posición del eventual siniestro (40°55´S 64° 37´W) que dista de 5 millas náuticas de la costa y a 13 millas náuticas en linea recta al ESE de Puerto San Antonio Este. El escenario continuaba siendo confuso en cuanto al número de personas directamente afectadas; sin embargo, en el rol de zarpada figuraría consignada una dotación total de cinco tripulantes.
Según información recabada mediante contacto con la Central de Tráfico Marítimo de Mar del Plata, se habría dispuesto además el refuerzo del dispositivo de búsqueda con la movilización de otras unidades de superficie y medios aéreos, con el objetivo de ampliar el radio operativo ante la posibilidad de dar con un tripulante —maquinista— que permanece tristemente en condición de desaparecido, por estas horas.
En ese marco, el arribo del BP Marina Z al puerto de San Antonio Este, ya entrada la madrugada, se produjo con cuatro tripulantes del BP Heleno A a bordo, rescatados del mar y trasladados para su asistencia. Pese al despliegue sostenido y a las tareas de rastreo coordinadas en la zona, la llegada posterior de un guardacostas de Prefectura Naval Argentina confirmó que el maquinista continuaba sin ser localizado, manteniéndose vigente la condición de desaparecido.
La identidad del tripulante aún no trascendió. En el muelle de San Antonio, en tanto, el movimiento operativo y la presencia de efectivos consolidaron un dato central; existe efectivamente una persona desaparecida.
Los cuatro tripulantes desembarcados se encontraban visiblemente afectados por el episodio, aunque en buen estado general de salud, según las verificaciones realizadas en el lugar, previo al traslado hacia un nosocomio local.
Conocido el reporte del hundimiento, se activó el protocolo previsto para emergencias marítimas, con intervención de Prefectura Naval Argentina. Bajo ese esquema, la operación se orienta a la localización de la embarcación siniestrada y a la asistencia y recuperación del maquinista, que prima facie, podría haber quedado en el casco hundido del Heleno A ante un naufragio repentino.
En cuanto al entorno meteorológico y oceanográfico referido para el área, al momento de los sucesos, se reportaban vientos del ESE (83°) del orden de 17 nudos, con rotación prevista al norte y tendencia a disminuir hasta aproximadamente 7 nudos hacia la tarde de mañana jueves. Las condiciones de mar se describían como favorables, con visibilidad óptima y mar apenas agitado, con perturbaciones costeras atribuibles a corrientes marinas de intensidad; al momento del naufragio se estimaban olas de 1,2 metros desde el sector ENE (59°), con períodos de 6,1 segundos.

A nivel oficial, al cierre de esta actualización no se habría emitido aún un parte formal de la PNA, dado que el evento continuaba en desarrollo y el arribo de los primeros medios al área se estimaba en aproximadamente una hora y media. En paralelo, información de carácter extraoficial señalaba que el Heleno A se encontraba en pilotaje junto al BP Marina Z.
Con el avance de las horas, una duda que había circulado en los tramos iniciales del operativo quedó despejada, la condición de un tripulante desaparecido se confirmó. Desde entonces, el dispositivo de búsqueda se reordenó con un objetivo inmediato y prioritario.
La misión del guardacostas Río Paraná se concentra, en primera instancia, en localizar en superficie al tripulante aún no hallado, donde se reconocen patrones de búsqueda en la zona.
En paralelo, los responsables del operativo mantienen abierta una hipótesis crítica, la identificación del pecio del Heleno A, ante la presunción de que el maquinista pudiera haber quedado atrapado dentro de la embarcación tras los acontecimientos de los últimos minutos.



Las tareas proseguirán durante la jornada siguiente en el área del siniestro, con la previsión de incrementar el despliegue y ampliar el alcance del rastrillaje. En ese marco, se analiza la eventual incorporación de medios especializados en relevamiento subacuático para localizar el casco hundido y determinar si el tripulante desaparecido podría encontrarse en su interior. Esa línea de trabajo, por el momento, se mantiene en el plano de las hipótesis operativas, en la última posición referenciada, las profundidades rondan los 92 metros, un dato técnico que condiciona tiempos, recursos técnicos y capacidades de intervención humana sobre el casco hundido.






