Tras confirmarse su salida de la Secretaría de Pesca del Chubut, Andrés Pedro Arbeletche realizó un balance de su gestión y sostuvo que su decisión fue “la mejor solución” en el actual contexto político, al tiempo que reivindicó el trabajo realizado para reducir conflictos y ordenar el inicio de las últimas temporadas.
Arbeletche había asumido el 10 de diciembre de 2023 y deja el cargo en medio del reordenamiento del gabinete del gobernador Ignacio Torres, luego del quiebre del bloque oficialista en la Legislatura provincial y de un escenario de tensión con la conducción empresaria de la flota amarilla nucleada en CAFACh. En ese marco, la cartera quedará a cargo del actual subsecretario Diego Brandán.
“Estoy agradecido por la oportunidad. Lo ideal era irse, lo hablé con el gobernador, era la mejor solución”, expresó Arbeletche, quien aseguró que su salida fue conversada y acordada con el mandatario provincial.
El exfuncionario explicó que mantiene una buena relación con todo el sector y reconoció que CAFACh es una de las principales cámaras empresarias de la actividad. “No podía estar enfrentado con ellos”, sostuvo, en alusión al clima de tensión que se había instalado en las últimas semanas.
Si bien manifestó “tristeza por dejar un trabajo inconcluso”, subrayó que la decisión buscó preservar el diálogo institucional en un momento de alta sensibilidad para la política pesquera provincial.
Arbeletche recordó que asumió con la temporada ya iniciada y en un contexto atravesado por conciliaciones obligatorias y conflictos abiertos. “Arranqué mi trabajo con la temporada empezada, con caos”, describió.
En ese marco, destacó que uno de los principales ejes de su gestión fue ordenar la relación interna del sector y reducir la conflictividad tanto dentro de la flota como con los gremios.
“Dentro del caos, se logró administrar. Había logrado bajar los conflictos adentro y con los gremios”, señaló, al tiempo que puso el foco en una decisión estratégica que, según explicó, resultó determinante para evitar paros al inicio de la zafra.
El exsecretario remarcó que durante las dos últimas temporadas la actividad comenzó en noviembre, algo que —según afirmó— no era habitual en años anteriores.
“Parte de eso fue la estrategia de darle más importancia a los gremios y que sepan que si no estaban firmados todos los acuerdos no se abriría la temporada”, explicó.
En esa línea, fue contundente: “Yo no arranco temporada hasta que no me traigan los cinco acuerdos homologados. Era arriesgado, pero funcionó en ambas temporadas, evitando el conflicto del primer año”.
La decisión implicó asumir costos políticos y empresariales, pero permitió —según su balance— dotar de previsibilidad al inicio de la actividad y evitar interrupciones tempranas que históricamente afectaban la operatoria.
Más allá de su salida del gabinete provincial, Arbeletche continuará representando a Chubut ante el Consejo Federal Pesquero, desde donde buscará seguir aportando a la política pesquera nacional.
Queda la sensación de una gestión que debió administrar urgencias desde el primer día y que, aun en medio del conflicto, logró instalar reglas claras para evitar paros al inicio de temporada y ordenar una dinámica históricamente atravesada por disputas.
Con la tristeza explícita de dejar un trabajo que considera inconcluso, el ahora exsecretario se retira del cargo reivindicando el diálogo, la previsibilidad y la búsqueda de consensos como ejes de su paso por la cartera. Desde el ámbito federal, intentará seguir aportando a una actividad que, en Chubut, sigue siendo tan estratégica como sensible a cada decisión política.
Desde el comienzo mismo de su gestión se advirtió un cambio de paradigma, en claro contraste con las administraciones precedentes: por primera vez se vio una conducción equilibrada, con proyección efectiva de Chubut en el CFP, consensos verosímiles en su propio seno, responsabilidad en las decisiones, capacidad de resolución de conflictos, transparencia y honestidad como marca de gestión. Esos valores, propios e identificatorios de su personalidad, dejaron una impronta reconocible a lo largo de toda su etapa.






