Tras la reciente decisión del Gobierno de Chubut de retirar el proyecto de ley N° 131/2025, que proponía crear dos nuevos permisos de pesca para la flota amarilla, desde la Organización Internacional Agropecuaria (OIA) explicaron cómo podría impactar una modificación de ese tipo sobre la certificación de sostenibilidad del langostino bajo el estándar del Marine Stewardship Council (MSC).
Desde OIA recordaron que el estándar del MSC se apoya en tres principios esenciales: el estado de salud de la población objetivo, el impacto de las operaciones pesqueras sobre el ecosistema y la eficacia del sistema de gestión de la pesquería.
La certificación vigente abarca a 52 buques pertenecientes a la flota costera que opera sobre el langostino en la Zona de Esfuerzo Pesquero Restringido, y su cumplimiento es verificado por auditores especializados que revisan evidencia objetiva de acuerdo con indicadores de desempeño definidos por el organismo internacional.
Consultada sobre la posibilidad de que se incremente el esfuerzo pesquero, OIA aclaró que cada modificación debe ser analizada en función de los indicadores del estándar MSC, y que no es posible anticipar el resultado de esa revisión sin un análisis técnico formal.
“Cualquier incremento en el esfuerzo pesquero debería evaluarse en los indicadores del estándar del MSC que lo ameriten, lo cual podría generar dos resultados: que no tenga cambios en las puntuaciones brindadas por el equipo de evaluación o bien que genere nuevos desafíos para las empresas que actualmente son parte del grupo cliente y comparten el certificado”, señalaron desde la entidad.
La advertencia sobre el posible impacto en la certificación MSC fue uno de los fundamentos centrales del rechazo empresarial y gremial al proyecto de ley impulsado por el Gobierno de Chubut, que finalmente fue retirado esta semana.
CAPIP, CAFACh, la Cámara del Golfo y la empresa Conarpesa habían planteado que otorgar nuevos permisos de pesca sin respaldo técnico podía comprometer la sostenibilidad biológica del recurso y, en consecuencia, poner en riesgo la certificación internacional que distingue al langostino patagónico onshore en los mercados más exigentes del mundo.
La certificación del Marine Stewardship Council constituye una herramienta fundamental para las exportaciones pesqueras argentinas. Asegura que las prácticas de captura se realizan de manera sostenible y conforme a estándares ambientales reconocidos globalmente.
En este contexto, las empresas señalaron que la preservación de la certificación resultaba esencial para sostener la competitividad comercial, asegurar la trazabilidad y garantizar la credibilidad ambiental de uno de los principales recursos pesqueros del país. Al mismo tiempo, evitaron pronunciarse sobre diversos antecedentes regulatorios y operativos que han formado parte de la evolución reciente del sector con implicancias directas en los fundamentos a tener en cuenta como antecedentes en el posible marco de cuotificación que se sondea por estas últimas semanas.






