Un marinero argentino de 53 años, falleció este martes 13 de octubre después de sufrir un accidente durante las operaciones de pesca en el Buque Pesquero Cabo Vírgenes, a unas 190 millas náuticas al nordeste de Puerto Deseado. El trabajador fue asistido inicialmente mientras permanecía consciente. Su estado se agravó y, pese a las maniobras de reanimación realizadas a bordo, murió antes que pudiera concretarse la aeroevacuación en curso.
El pesquero, de bandera argentina y matrícula 024, es operado por Red Chamber Argentina S.A. en carácter de locataria y armadora. Había zarpado el 4 de octubre a las 09:30 horas desde el muelle de Puerto Madryn, con destino operaciones de pesca en el Atlántico Sur; especie objetivo declarada merluza común. Al comenzar la marea, tenía previsto regresar a su puerto base una vez completada la carga. La emergencia alteró ese programa y el buque puso rumbo a Puerto Deseado según órdenes de la Autoridad Marítima, en principio, para coordinar el encuentro.
La posición de las ultimas operaciones de pesca quedaron registradas en el paralelo 46°15′ de latitud sur y meridiano 61°53′ de longitud oeste.
Según la información recabada por PESCARE, el accidente se produjo cuando un portón de pesca apretó al marinero de cubierta. Mientras el mismo recibía los primeros auxilios, todavía consciente, el capitán informó lo sucedido desde el puente de mando a la estación costera L3A Comodoro Rivadavia.
A partir de esa comunicación se estableció una consulta médica por radio para evaluar su estado y orientar la asistencia. El trabajador presentaba fuertes dolores y vómitos. Durante el seguimiento, la médica interviniente recomendó los pasos a seguir en los primeros auxilios. Ante esa evolución, la profesional recomendó iniciar el protocolo de aeroevacuación.
El cuadro se agravó. En una comunicación posterior, desde el puente se informó que el marinero se encontraba inconsciente, aunque conservaba signos vitales, con una presión arterial reportada como 90/60 y un pulso algo acelerado.
Se dio intervención al sector aéreo de PNA para planificar el vuelo y se previó trasladar un equipo de reabastecimiento de combustible al aeropuerto de Puerto Deseado como apoyo logístico debido que era el puerto más cercano del buque.
La aeroevacuación fue autorizada por la superioridad de inmediato y se ordenó al capitán continuar navegando hacia Deseado para facilitar el encuentro con el helicóptero. Las condiciones hidrometeorológicas informadas eran favorables.
El helicóptero Dauphin PA-43, de la Prefectura Naval Argentina, despegó con personal entrenado para estos desafortunados eventos. En el despliegue también intervino el avión PA-25 de la misma fuerza.
Mientras el helicóptero se dirigía hacia el pesquero, el capitán comunicó que ya no lograba detectar el pulso del marino. Consultó entonces sobre la utilización del desfibrilador externo automático (DEA) disponible a bordo. Los profesionales que iban aerotransportados en viaje ante la gravedad autorizaron su uso.
Los esfuerzos de reanimación continuaron en la embarcación. Posteriormente, el capitán informó que las maniobras de RCP y la utilización del DEA no habían permitido recuperar signos vitales y comunicó el fallecimiento del marinero.
El helicóptero estaba en vuelo cuando se conoció el deceso. La evacuación no llegó a concretarse y se dispuso el regreso del PA-43 al aeropuerto de Comodoro Rivadavia. El avión PA-25 también emprendió el retorno, con destino al aeropuerto Almirante Marcos A. Zar de la ciudad patagónica de Trelew, donde tiene asiento.
Lo ocurrido fue puesto en conocimiento de la auxiliar fiscal federal Romina Mariana Cerezo, con asiento en Caleta Olivia, a la espera de las directivas correspondientes. Tras comunicarse el fallecimiento; a las 18:15 horas de este martes se autorizó al Cabo Vírgenes a modificar su rumbo hacia Puerto Madryn, su puerto de asiento y desde donde había zarpado. Tiene hora estimada de arribo mañana 14 de octubre a las 22:00 horas.
Una vez que el buque arribe, personal de la Prefectura Naval Argentina tomará declaraciones testimoniales para reconstruir lo sucedido a bordo. Las circunstancias del accidente con el portón del aparejo de pesca y la causa de muerte deberán establecerse mediante las pericias y demás medidas que disponga la Justicia.

El 23 de julio de 2026, el tripulante Eduardo Morales, de 50 años y oriundo de Sierra Grande, falleció tras caer al mar mientras trabajaba en el mismo pesquero. Su cuerpo fue recuperado durante el operativo de búsqueda. Aquel episodio tuvo una mecánica diferente del accidente informado este martes, cuyas circunstancias deberán esclarecerse.
En medio de este doloroso desenlace, merece reconocimiento la disposición del personal de aeroevacuación de la Prefectura Naval Argentina. Las tripulaciones aéreas, el equipo médico y el personal de apoyo en tierra coordinaron y pusieron en marcha el operativo para asistir al marinero en alta mar. Su compromiso frente a la adversidad merece ser destacado, aun cuando el fallecimiento se produjo antes de que pudieran concretar el rescate.
Nuevamente, la comunidad pesquera siente la partida de un trabajador en un accidente a bordo. La muerte de este tripulante de cubierta deja un profundo dolor entre quienes comparten el oficio y conocen lo que significa cada despedida antes de zarpar. Desde nuestra redacción acompañamos a su familia, a sus seres queridos y a sus compañeros en este momento de tristeza. Que descanse en paz.






