El guardacostas GC-72 Buenos Aires, de la Prefectura Naval Argentina, continúa la búsqueda de los dos kayakistas desaparecidos frente a Santa Teresita. La unidad permanece en aguas someras y realiza recorridos a baja velocidad, mientras las embarcaciones pesqueras de la zona mantienen atención ante posibles avistamientos.
El despliegue cambió después del regreso a puerto del patrullero oceánico ARA Storni (P-53) y los guardacostas GC-26 Thompson y GC-66 Río Luján. El Buenos Aires quedó como la unidad de superficie afectada al rastrillaje, tras haber zarpado de Mar del Plata ayer, a últimas horas de la tarde.
El contraalmirante Fernando Enrique Pérez Kühn, comandante del Área Naval Atlántica y jefe de la Base Naval Mar del Plata, había advertido el miércoles sobre el pronóstico que arrojan las tablas utilizadas en búsqueda y rescate: “Las posibilidades de sobrevida ya son prácticamente nulas”. El operativo continúa pese a esa evaluación.
Vigilancia desde los pesqueros
Los avisos por VHF mantienen alertadas a las embarcaciones que trabajan en la región. La colaboración comprende tanto a fresqueros de altura como a unidades dedicadas al variado costero, cuyos tripulantes pueden advertir elementos durante la navegación y las maniobras de pesca.
Entre los buques que operan en aguas próximas a la costa se encuentran el Huafeng 816 y El Faro, que trabajan en pareja y mantienen vigilancia visual en sus áreas de faena; mientras una flota mayor de buques fresqueros de altura con esfuerzos es especies pelágicas, fueron alertados estando a 35 millas náuticas al NE de la zona cero.
La búsqueda permanece abierta. Los recorridos del GC-72 Buenos Aires y la observación desde los pesqueros apuntan a localizar a los hombres o encontrar indicios que permitan orientar el rastrillaje. Por el momento, todos los esfuerzos son infructuosos.






