Terminal Quequén registró en las últimas horas un incidente de carácter estructural en uno de los silos que integran el histórico complejo Ex Junta Nacional de Granos: una porción de la estructura cedió de manera parcial y provocó daños exclusivamente materiales, sin que se reportaran personas lesionadas ni afectaciones a terceros. El hecho quedó circunscripto al área operativa de la firma concesionaria y, según se informó, no alteró el funcionamiento habitual de la terminal.
El episodio fue fechado el 27 de enero de 2026. De acuerdo con la información preliminar disponible, las causas del desprendimiento aún se encuentran bajo investigación. No obstante, las primeras evaluaciones ubican como elemento central la antigüedad de los materiales empleados en la construcción del silo, cuya edificación se remonta a las décadas de 1930 y 1940.
Por esa condición, se trata de una infraestructura sometida a labores de mantenimiento permanentes, no obstante, en varias unidades similares se ven grietas y deformaciones que ante el efecto del salitre podrían claramente comprometer la estructura férrea dentro del concreto, lo que disminuye considerablemente la resistencia mínima que necesita para su propio sustento. Además de la fatiga del material expuesto durante mas de 90 años, a la acumulacion de granos, cuyo peso y presión generaron un grave impacto en la estructura, de por sí, delicada.
Tras detectarse el colapso parcial, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad correspondientes. Las medidas incluyeron la delimitación preventiva del sector comprometido y el inicio de revisiones técnicas específicas para establecer el alcance del daño, descartar riesgos asociados y reunir los insumos necesarios para el informe final que determinará la secuencia causal del incidente.
Fuentes vinculadas a la empresa señalaron que la antigüedad del silo —cercana al siglo— aparece como el factor preponderante en la cadena de causalidad, en función del desgaste acumulado que, con el paso de las décadas, afecta a los materiales aun bajo esquemas de conservación periódica.
En paralelo, se consignó que el Consorcio de Gestión del puerto realiza inspecciones técnicas periódicas sobre esa y otras terminales. Dichas inspecciones, efectuadas por personal especializado de la administración portuaria, se orientan a verificar el cumplimiento de las obligaciones a cargo de los permisionarios, en el marco de los controles regulares sobre instalaciones e infraestructura.
Mientras continúan las verificaciones, se indicó que los peritajes se profundizarán en lo sucesivo para definir el plan de trabajo más adecuado, resguardar la infraestructura aledaña y avanzar con la reconstrucción de la pared afectada con la mayor celeridad posible. En el mismo sentido, desde el ámbito portuario se remarcó que el hecho no dejó víctimas y que las operaciones de la terminal no se vieron resentidas por el incidente dejando una incógnita para idénticas estructuras, peor aun, en desuso y con falta de mantenimiento en el puerto de Mar del Plata, desde hace décadas, donde la deformación y agrietado marcan una estructura poco confiable en materia de solidez estructural, al menos a simple vista.






