El Informe de Coyuntura de marzo de 2026 elaborado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca y la Dirección de Planificación Pesquera, dejó expuesta una fotografía precisa del primer tramo del año pesquero argentino, más volumen descargado, mayor ingreso por exportaciones y una balanza comercial ampliamente favorable.
Esta fotografía es atravesada por una lectura estadística que exige cautela por la disparidad de los modelos económicos de sus participantes en los diferentes segmentos de flotas. Hay ganadores y perdedores dentro del actual modelo que muchas veces, por generalizar e involucrar a «la pesca» como un todo, sin embargo, la misma está segmentada por especies, distancias al caladero, tipo de embarcación y modelo productivo de procesamiento a bordo o en tierra.
El dato central aparece en los desembarques. Al 31 de marzo, la flota argentina acumuló 302.415,9 toneladas, contra 231.479,3 toneladas en igual período de 2025, lo que representa una suba del 30,6%. En marzo, el total mensual alcanzó 94.630,6 toneladas, con una mejora interanual del 27,4%. La expansión se explica en buena medida por el desempeño del calamar Illex, que acumuló 169.592,7 toneladas, un crecimiento del 73,4% respecto del mismo período del año anterior.
La magnitud de ese salto reordenó el peso relativo de las flotas. Los congeladores poteros nacionales concentraron el mayor volumen acumulado, con 143.068,6 toneladas al cierre de marzo, por encima de las 83.208,3 toneladas registradas en 2025. Detrás se ubicaron los fresqueros, con 58.445,8 toneladas, los costeros con 39.157,8 toneladas, y los congeladores arrastreros con 38.181,9 toneladas. El dato confirma el papel decisivo del calamar en la arquitectura productiva del inicio de año y vuelve a mostrar la incidencia de la flota potera en la curva general de desembarques.
El mapa portuario también ofrece una lectura relevante. Mar del Plata encabezó el ranking acumulado con 91.296,4 toneladas al 31 de marzo, seguida por Puerto Madryn, con 79.927,8 toneladas; Puerto Deseado, con 48.972 toneladas; Rawson, con 45.957,5 toneladas; y Caleta Olivia/Puerto Caleta Paula, con 10.318,5 toneladas. La distribución muestra un tablero amplio, con polos de descarga que responden a perfiles productivos distintos y a especies que traccionan de manera desigual según temporada, flota y puerto operativo.
En el frente exportador, marzo marcó un mes de fuerte expansión. Las ventas externas de productos pesqueros totalizaron 84.182,7 toneladas por 272 millones de dólares, con subas del 102% en volumen y del 103,3% en divisas frente al mismo mes de 2025. En el acumulado anual, las exportaciones llegaron a 192.980,6 toneladas por 667,8 millones de dólares, con incrementos del 44,2% y 47,2%, respectivamente. El sector volvió a exhibir una capacidad significativa de generación de divisas en un contexto donde el volumen, el precio y la composición de productos definen la calidad real del resultado.
La canasta exportadora tuvo un protagonista dominante: los moluscos. En marzo, ese rubro alcanzó 56.588,7 toneladas por 154,9 millones de dólares, con un aumento interanual del 131,1% en volumen y del 127,8% en valor. En el acumulado, sumó 113.533,9 toneladas por 308 millones de dólares, con una mejora del 67,6% en toneladas y del 67,4% en divisas. La lectura es directa: la campaña de calamar no solo empujó los desembarques, también sostuvo una parte sustancial del ingreso externo del complejo pesquero.
La merluza mostró otra señal relevante. Las exportaciones de merluzas congeladas totalizaron en marzo 10.662,3 toneladas por 27,9 millones de dólares, con una suba del 75,5% en volumen y del 80,8% en valor. En el acumulado al 31 de marzo, alcanzaron 26.352,9 toneladas por 67,6 millones de dólares, con una mejora del 32,8% en volumen y del 31% en divisas, aunque con una leve baja del precio promedio del 1,3%.
El langostino también aportó al desempeño exportador, especialmente desde los productos congelados. En marzo, las ventas de enteros congelados alcanzaron 3.004,8 toneladas por 18,3 millones de dólares, con aumentos interanuales del 137,3% en volumen y del 184,2% en valor. La mejora del precio promedio, del 19,8%, introduce un dato de mayor calidad económica para un recurso que sigue siendo uno de los pilares más sensibles del negocio pesquero argentino.
Las importaciones mantuvieron una escala menor frente al volumen exportador. En marzo alcanzaron 6.430,7 toneladas por 29 millones de dólares, con Ecuador como principal origen, con 3.502,1 toneladas y el 49,2% de participación en valor. Chile ocupó el segundo lugar, con 1.713,2 toneladas y el 32,9%, seguido por Brasil, con 706,2 toneladas y el 10,4%. En el acumulado anual, las importaciones sumaron 15.675,3 toneladas por 69,4 millones de dólares.
El resultado final se refleja en la balanza comercial pesquera. Marzo cerró con un saldo positivo de 77.752 toneladas y 243 millones de dólares, mientras que el acumulado al 31 de marzo alcanzó 177.305,3 toneladas y 597 millones de dólares. Frente a 2025, la mejora acumulada fue del 51,3% en volumen y del 57% en valor. La pesca volvió a mostrar superávit estructural, con capacidad exportadora efectiva y un aporte concreto de divisas, aunque condicionado por la necesidad de mejores datos, mayor trazabilidad y una lectura fina de precios, mercados y composición de productos.
El informe de marzo deja así una conclusión de fondo, la actividad pesquera argentina ingresó al segundo trimestre con una base estadística expansiva principalmente en el segmento congelador, sostenida por el calamar, acompañada por mejoras en merluza común, con precios firmes y demanda internacional en aumento; y respaldada por una balanza comercial sólida. La discusión que se abre hacia adelante excede el volumen. El eje pasa por la calidad del dato, la consistencia de los controles, la transparencia comercial, la previsibilidad operativa, la segmentación por flota y por rentabilidad y la capacidad del sistema para transformar captura, producción, industria y exportación en una política pesquera de mayor alcance y con mayor valor agregado.






