En un contexto donde quedaron expuestas maniobras de traslado irregular de producto pesquero, el gobierno de Santa Cruz avanzó con nuevas medidas de control en puertos para ordenar la actividad y garantizar la trazabilidad desde el desembarque.
El Ministerio de la Producción, Comercio e Industria, a través de la Dirección de Pesca Continental, llevó adelante una reunión de trabajo con el cuerpo de fiscalizadores, encabezada por el secretario de Estado de Pesca y Acuicultura, Sergio Klimenko, y el subsecretario de Coordinación Pesquera, David Noriega, con el objetivo de fortalecer los mecanismos de control sobre la actividad.
Una medida prioritaria para ordenar el primer tramo de la trazabilidad del pescado, desde su descarga en puerto hasta su ingreso al circuito formal; un proceso integral de ordenamiento impulsado por el gobernador Claudio Vidal y la ministra de la Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci, y será extendida de manera progresiva a los distintos puertos de la provincia.
A partir de esta semana, comenzarán a implementarse fiscalizaciones en el muelle de Puerto Caleta Paula, en Caleta Olivia. Los operativos alcanzarán tanto a buques de altura como a embarcaciones artesanales, con foco en el seguimiento directo de las descargas.
La medida apunta a controlar el circuito del producto desde su arribo a puerto, evitando desvíos por fuera de los canales formales y asegurando que cada lote cuente con respaldo documental y trazabilidad.
Desde el área pesquera señalaron que estos controles resultan centrales para verificar el cumplimiento de la normativa vigente, transparentar las operatorias y sostener un esquema de actividad ordenado.
El objetivo es que el pescado que se descarga en territorio provincial ingrese al circuito legal, con procesamiento en plantas habilitadas y bajo condiciones que permitan garantizar su seguimiento hasta destino final.
La decisión se da en un escenario donde recientes operativos dejaron en evidencia la existencia de circuitos informales de comercialización, con producto que sale directamente del barco sin controles ni procesamiento.
En este sentido, el refuerzo de fiscalizaciones en puerto aparece como un punto determinante para cerrar esas brechas y fortalecer el control en el primer eslabón de la cadena.
La medida se inscribe en el proceso de ordenamiento impulsado por la gestión provincial y, al mismo tiempo, vuelve a poner en superficie una problemática que excede largamente a Santa Cruz: el ingreso indiscriminado de merluza a centros de consumo y procesamiento, con especial incidencia en Mar del Plata, sin trazabilidad suficiente ni garantías verificables sobre origen, documentación, estado sanitario y destino comercial.
Ese flujo, cuando queda al margen de controles efectivos, alimenta un circuito ilegal y periférico de plantas irregulares, donde el pescado puede ser procesado sin fiscalización sanitaria, laboral, municipal ni legal, con daño directo sobre la competencia formal, la seguridad alimentaria, el empleo registrado y la transparencia de toda la cadena pesquera.
La gravedad aumenta cuando parte de esa producción logra incorporarse a canales comerciales de mayor escala, incluso con destino exportador, mientras el peso de las exigencias, auditorías y controles sigue recayendo de manera sistemática sobre las empresas que operan dentro de la legalidad.
El seguimiento de las descargas, en particular, se presenta como una herramienta central para garantizar la trazabilidad del recurso, sostener la actividad en regla y evitar irregularidades que impactan en toda la cadena pesquera.






