El Consejo Federal Pesquero tomó conocimiento de un nuevo informe técnico del INIDEP que propone mejorar los controles sobre la merluza negra a partir de un cambio en la forma de medir los ejemplares, especialmente en lo que respecta a la detección de juveniles.
El trabajo, analiza la relación entre la longitud total del pez y la denominada doble aleta dorsal (DAD), una variable morfométrica que, según los resultados obtenidos, permite estimar con mayor precisión el tamaño real de los ejemplares.
De acuerdo al estudio, existe una relación funcional significativa entre ambas variables, lo que convierte a la DAD en una herramienta confiable para inferir la longitud total de la merluza negra (Dissostichus eleginoides).
A diferencia de otros métodos utilizados hasta ahora —como la medición de la segunda aleta dorsal—, la DAD presenta mejores niveles de ajuste estadístico y menor margen de error, al basarse en una porción anatómica de mayor escala y representatividad.
El modelo desarrollado por el INIDEP mostró resultados robustos, con parámetros estadísticamente consistentes y cumplimiento de los supuestos necesarios para su validación, lo que respalda su aplicación práctica en tareas de control.
Uno de los puntos centrales del informe es la posibilidad de identificar ejemplares juveniles de manera más eficiente. En ese sentido, se establece que toda merluza negra con una DAD inferior a 40 centímetros corresponde a individuos de menos de 82 centímetros de longitud total.
Este umbral permitiría mejorar los controles en muelle, facilitando la detección de capturas por debajo de las tallas recomendadas y contribuyendo a una gestión más sostenible del recurso.
No obstante, el documento advierte que la correcta aplicación de esta metodología requiere que la estructura anatómica se encuentre íntegra, condición indispensable para garantizar la precisión de la medición.
Tras analizar el informe, el Consejo instruyó a la coordinación institucional a remitir la propuesta a la Autoridad de Aplicación -DNCyFP-, que deberá evaluar su incorporación en los procedimientos de control de descargas.
La eventual adopción de esta herramienta marcaría un avance técnico en la fiscalización de la pesquería de merluza negra, en un contexto donde la precisión de los datos resulta clave para sostener el manejo del recurso a largo plazo.






