El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata finalizó la obra de dragado más extensa y profunda en casi tres décadas, ejecutada con fondos propios y un apoyo financiero del Banco Provincia. El trabajo permitió recuperar calados, ampliar condiciones de maniobrabilidad y mejorar la seguridad para grandes buques.
Este fin de semana concluyó finalmente la obra de dragado de mantenimiento más relevante realizada en la terminal marítima desde fines de los años noventa. La intervención incluyó los canales de acceso interior y exterior, la zona de giro y los frentes de atraque del Espigón 2, consolidando una mejora estructural para la navegación y la operatoria comercial.

La particularidad de esta obra es que, por primera vez, pudo afrontarse con recursos propios del ente portuario, complementados por un crédito del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
“El dragado era nuestro principal objetivo de gestión para este año y se ha cumplido plenamente”, señaló Marcos Gutiérrez, presidente del Consorcio Portuario, quien destacó el acompañamiento del gobierno bonaerense.
Los trabajos comenzaron el 2 de febrero (291 días), con la participación de la draga Omvac Diez, de la empresa española Canlemar, adjudicataria de la licitación pública nacional e internacional, que por estas horas surca el Atlántico Sur, rumbo Este y destino desconocido por este medio, quien dejó el espigón 1 sección 13 a las 20:11hs de ayer 19 de noviembre de 2025 contabilizando desde su llegada a Mar del Plata el 21 de enero de 2025, 302 días.

Durante casi nueve meses —con operación diurna y nocturna— se removió más de un millón de metros cúbicos de sedimentos, alcanzando los niveles de profundidad y ancho proyectados en todas las áreas críticas del puerto.
Gutiérrez subrayó que la firma contratista “cumplió de manera eficiente con los objetivos y metas fijadas”, y detalló que la arena de mejor calidad fue depositada en zonas cercanas a la costa para contribuir, mediante la deriva natural, a la recuperación de playas del sector norte de la ciudad.
Con un presupuesto inicial superior a los seis millones de dólares, la obra permitió dejar los canales de acceso con calados de 11,6 y 10,6 metros, según cada enfilación. De este modo, el puerto quedó en condiciones óptimas para el ingreso de buques de mayor porte, especialmente aquellos vinculados al transporte de cargas y al comercio exterior.

“A pesar de algunas complicaciones por fenómenos meteorológicos, el trabajo no se detuvo. Hoy disponemos de un puerto en su mejor estándar operativo en muchos años”, afirmó el titular del Consorcio.
La finalización del dragado marca un punto de inflexión para la terminal marítima de Mar del Plata, que recupera profundidad, capacidad de maniobra y previsibilidad para las operaciones.
La obra implica beneficios directos para la actividad pesquera, logística e industrial, además de mejorar la seguridad en la navegación y ampliar el margen operativo para buques de gran porte que participan del comercio exterior.






