El Presupuesto 2025 proyectado por el gobierno de Javier Milei ha suscitado fuertes cr铆ticas, particularmente en el 谩mbito de la agricultura. A pesar de no disponer cifras precisas respecto a la asignaci贸n espec铆fica para la Secretar铆a de Agricultura, Ganader铆a y Pesca, que desde febrero de este a帽o qued贸 bajo la administraci贸n del Ministerio de Econom铆a, algunos datos permiten vislumbrar un escenario de ajuste significativo. El presupuesto total del Ministerio de Econom铆a para el pr贸ximo a帽o ser谩 de 7.699.573 millones de pesos, de los cuales se estima que unos 421.248 millones corresponder铆an a agricultura y ganader铆a. Sin embargo, la falta de autonom铆a de esta secretar铆a en la gesti贸n de sus propios recursos y personal, plantea interrogantes sobre su capacidad de respuesta ante las necesidades del sector.
Lo que s铆 se conoce con mayor precisi贸n son las cifras destinadas a organismos descentralizados vinculados a la secretar铆a. El Instituto Nacional de Tecnolog铆a Agropecuaria (INTA) recibir铆a 251.494 millones de pesos, mientras que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) contar谩 con 171.157 millones. Lo notable de estos presupuestos es que ambos organismos deber谩n financiarse, en gran medida, con sus propios recursos generados, lo que refleja una tendencia creciente hacia la autosuficiencia operativa.
Estas proyecciones presupuestarias han despertado la preocupaci贸n de figuras vinculadas al sector. Juan Jos茅 Bahillo, ex secretario de Agricultura durante la gesti贸n anterior, expres贸 en redes sociales su inquietud ante lo que calific贸 como un 芦desguace禄 de la Secretar铆a de Agricultura, advirtiendo sobre el impacto negativo que este ajuste podr铆a tener en la capacidad operativa de la entidad, siempre haciendo la salvedad que hoy, el exsecret谩rio, se encuentra en vereda opuesta a la actual administraci贸n. Seg煤n Bahillo, -quien en su funci贸n fue poco lo que hizo para el sector pesquero- el 70% de las exportaciones del pa铆s provienen de sectores ligados a la agricultura, y cualquier reducci贸n en la inversi贸n comprometer铆a tanto el futuro del agro como la competitividad del pa铆s en los mercados internacionales.
El an谩lisis de Bahillo se apoya en un gr谩fico comparativo que pone de relieve la insuficiencia de los aumentos presupuestarios frente a la alt铆sima inflaci贸n (que su gobierno dej贸 en el m谩ximo). El presupuesto del INTA, por ejemplo, solo aumentar铆a un 24,5%, mientras que el SENASA lo har铆a en un 25%. Estas cifras, claramente por debajo de la inflaci贸n proyectada para 2024, que ya supera el 120%, reflejan un ajuste real sobre estos organismos, que ver谩n comprometida su capacidad para implementar pol铆ticas p煤blicas esenciales, seg煤n el propio Bahilo.

Otros organismos, como el Instituto Nacional de Investigaci贸n y Desarrollo Pesquero (INIDEP), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y el Instituto Nacional de Semillas (INASE), tambi茅n enfrentar谩n aumentos presupuestarios que, aunque en porcentajes diferentes (26,41%, 13,83% y 19,13% respectivamente), quedan igualmente rezagados frente al nivel de inflaci贸n. En un panorama a煤n m谩s adverso, el Instituto Nacional de Tecnolog铆a Industrial (INTI) sufrir谩 una reducci贸n del 14% en su presupuesto.
Bahillo subray贸 que este ajuste no solo impacta en la operatividad de los organismos descentralizados, sino que tambi茅n perjudica al sector productivo en general, limitando la capacidad de estos entes para impulsar pol铆ticas clave que fomenten el crecimiento y desarrollo del sector agropecuario. En su opini贸n, la inversi贸n en estos organismos es crucial para garantizar un desarrollo sostenible y competitivo, y la falta de recursos pone en riesgo tanto las capacidades institucionales como el futuro del agro argentino.
Un aspecto llamativo del Proyecto de Presupuesto 2025 es que tanto el INTA como el SENASA, a pesar de generar ingresos propios (el primero a trav茅s de la tasa de estad铆stica sobre importaciones y el segundo mediante el cobro de aranceles al sector privado), terminar谩n transfiriendo al Tesoro Nacional una parte de esos fondos. Se estima que el INTA aportar谩 20.000 millones de pesos, mientras que el SENASA transferir谩 5.000 millones, repitiendo un patr贸n que se observa casi todos los a帽os.
En conclusi贸n, el recorte presupuestario proyectado para el 2025 no solo representa un desaf铆o financiero para los organismos encargados de gestionar las pol铆ticas agropecuarias y pesqueras, sino que tambi茅n pone en duda la capacidad del Estado para acompa帽ar el desarrollo de un sector estrat茅gico para la econom铆a del pa铆s. La cr铆tica de Bahillo resuena en un contexto en el que las demandas de competitividad y sostenibilidad requieren m谩s, no menos, apoyo institucional, dejando la salvedad que si hubo un Ministro que gestion贸 de espaldas al sector pesquero, fue precisamente el de Bahillo.








