El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) mantuvo una reunión presencial con las cámaras empresarias para continuar la negociación sobre los valores de producción y salarios en la flota tangonera congeladora, en la antesala de la próxima temporada de langostino.
La reunión se realizó ayer 10 de marzo en la sede del SOMU, ubicada en la calle Perú 1668, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, luego de una serie de encuentros virtuales que el gremio venía manteniendo con las cámaras empresarias del sector.
Del encuentro participaron el secretario general del sindicato, Raúl Omar Durdos, el secretario de Pesca del gremio, Ángel Juan Navarro, representantes paritarios del sindicato y delegados de las cámaras CEPA, CAPeCA y CAPIP, María Fernanda Grimaldi, Eduardo Roman y Diego González Lernoud respectivamente.
El objetivo de la reunión fue continuar el diálogo para intentar alcanzar consensos que permitan iniciar la próxima temporada de los buques congeladores tangoneros, que habitualmente comienzan a operar a partir de mediados de abril sobre la pesquería de langostino en aguas nacionales.
Trascendió que de llegar a un equilibrio entre partes y ad referendum del estado de la biomasa de langostino, -adulto y comercial-, por fuera de la ZVPJM, el escenario probable de apertura sería a partir del 1 de abril, aunque por el momento sea solo un detalle condicionado prima facie a un acuerdo salarial, por ahora en el prefacio de madurez.
Durante el encuentro, las cámaras empresarias reiteraron su planteo respecto de la necesidad de revisar los valores utilizados para la liquidación de la producción y también los salarios básicos en navegación.

Desde el sindicato, Durdos, acompañado de sus delegados regionales, volvió a insistir en la importancia de sostener el diálogo entre las partes para alcanzar un acuerdo que permita iniciar la temporada en condiciones de previsibilidad para toda la actividad.
Por su parte, Navarro señaló que el gremio está dispuesto a continuar conversando y evaluar alternativas que contemplen la situación del sector, aunque remarcó que cualquier discusión deberá preservar el nivel salarial de los trabajadores embarcados.
En ese marco, el dirigente planteó que el salario de los marineros no puede convertirse en la variable de ajuste frente a las dificultades que atraviesa la actividad.
Trascendió que la parte empresarial había presentado una oferta por escrito días anteriores y esta no habría sido aceptada por la central de la marinería, con lo cual se generó esta reunión entre partes en forma presencial.
Tras un intercambio en el que cada parte expuso su posición y las distintas realidades que enfrenta el sector, las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio para continuar analizando alternativas que permitan acercar posiciones.
Desde el gremio señalaron que el objetivo es alcanzar un acuerdo antes del inicio de la temporada de langostino en la flota congeladora tangonera y evitar repetir el escenario registrado el año pasado, cuando las diferencias en torno a los valores de producción y los básicos en navegación derivaron en un conflicto que demoró el normal inicio de la actividad.






