La industria mundial del camarón pone el foco en logística, acuerdos comerciales, inversiones y consumo, mientras Argentina enfrenta problemas de competitividad y conflictos en plena temporada de langostino.
La crisis en Medio Oriente ya se proyecta sobre la logística marítima, los seguros de guerra, los fletes energéticos y el costo del combustible que sostiene a la economía global.