La ciudad de Barcelona será sede desde hoy, 21 de abril de una nueva edición de la Seafood Expo Global 2026, el mayor evento internacional de productos del mar, que reunirá a empresas, compradores y referentes de la industria de más de 150 países.
Durante tres jornadas, hasta el 23 de abril en el predio Fira Barcelona – Gran Via Venue, la feria volverá a posicionarse como el principal punto de encuentro para el negocio pesquero global. Con la participación de expositores de 87 países distribuidos en cinco pabellones, el evento ofrece una amplia vidriera comercial y tecnológica para toda la cadena de valor.
En este contexto, la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, junto al Consejo Federal Pesquero, impulsa la presencia nacional bajo la marca “Mar Argentino, salvaje y austral”. Argentina contará con un pabellón de 254 metros cuadrados destinado a empresas que buscan consolidar mercados y generar nuevos vínculos comerciales.
La agenda del programa incluye más de 30 sesiones técnicas y conferencias a cargo de especialistas internacionales, donde se abordarán los principales desafíos y oportunidades del sector. Entre los ejes destacados se encuentran el desarrollo de la acuicultura, la sostenibilidad, la transparencia en la cadena de suministro, las tendencias de consumo, los mercados emergentes y la innovación tecnológica.
Uno de los espacios centrales de esta edición será la nueva “Aquaculture Innovation Zone”, que estará enfocada en soluciones tecnológicas aplicadas a la acuicultura. Allí se presentarán avances en inteligencia artificial, automatización y nuevas generaciones de alimentos balanceados, en un contexto de creciente demanda global por productos de cultivo.
El evento también pondrá el foco en cuestiones clave como la trazabilidad, el cumplimiento normativo, las estrategias de “blue foods”, el financiamiento del negocio pesquero y la incorporación de tecnologías en procesamiento y equipamiento.
Barcelona volverá a funcionar como caja de resonancia del negocio langostinero argentino. Allí se buscará medir demanda, sondear precios y cotejar el posicionamiento del langostino salvaje y natural argentino frente a las especies de cultivo, con el objetivo de identificar en qué estrato de valores podría encontrar tracción comercial. En paralelo, al igual que el año pasado, se espera una reunión de representantes de las principales empresas del sector, de la que podrían surgir definiciones sobre precios y márgenes a pagar al personal embarcado de la flota tangonera congeladora.
Ese eventual acuerdo podría acelerar la zarpada, aunque el trasfondo del sector remite a una lógica histórica, las principales empresas suelen evitar movimientos de pesca antes de la apertura de la zafra nacional dentro de la veda, para no eclipsar ni desvalorizar el stock remanente de langostino de Chubut, aún pendiente de liquidación y salida comercial. A la vez, ya no se advierte una resistencia diferenciada de parte de los grupos empresarios de Mar del Plata, hoy alineadas con la posición dominante de los grupos españoles y chinos.
Con una convocatoria que abarca a toda la industria, desde productores hasta grandes compradores internacionales, la Seafood Expo Global vuelve a consolidarse como una plataforma estratégica para definir el rumbo del sector en un escenario marcado por la innovación, la sostenibilidad y la expansión de la demanda mundial.






