La nota NO-2026-55664762-APN-DNCYFP#MEC, firmada por el director nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, Arturo Idoyaga Molina, autorizó una nueva prospección de langostino (Pleoticus muelleri) dentro de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (ZVPJM), con foco en las subáreas 8 y 14. La medida forma parte del esquema de seguimiento biológico y operativo que sostiene la administración nacional sobre el recurso en aguas nacionales, antes de definir una eventual habilitación comercial.
La medida fue comunicada mediante una nota dirigida a la Prefectura Naval Argentina y se enmarca en los lineamientos técnicos establecidos por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). La prospección tendrá una duración de cuatro días efectivos de pesca y comenzará el 6 de junio, con ingreso de los buques a las áreas asignadas desde las 00:00 horas y el inicio de las operaciones de pesca a partir de las 07:00.
La decisión se conoce pocos días después de la apertura comercial de las subáreas 4, 5, 15 y 16, habilitadas tras los resultados obtenidos durante las prospecciones realizadas a fines de mayo dentro de la ZVPJM.
Para esta nueva evaluación fueron designados ocho buques pesqueros, distribuidos entre las dos subáreas seleccionadas. En la subárea 8 operarán los buques Arbumasa XIX, Borrasca, Federico C y Mar Esmeralda. En tanto, en la subárea 14 participarán API XII, Argenova XXII, Pedrito y Vieirasa Dieciséis. Todos contarán con observadores embarcados especialmente asignados para relevar información biológica y operativa.

Situación de subáreas al 05JUN26 gentileza Dr. Diego García Luchetti, CAABPA.
Durante la prospección, los observadores deberán estimar las capturas de langostino y merluza en cada lance, realizar muestreos diarios de longitudes por sexo de langostino, registrar las especies acompañantes y reportar al INIDEP información detallada sobre posiciones de pesca, horarios de largada y virada, así como los niveles de captura incidental de merluza.
La normativa establece además que los buques deberán contar con autonomía suficiente para completar la campaña sin interrupciones y mantener operativos los sistemas de comunicación a bordo, de manera que la información pueda ser transmitida diariamente al instituto de investigación.
La información obtenida durante los cuatro días de prospección será analizada por el INIDEP y por la Autoridad de Aplicación para determinar si las concentraciones detectadas reúnen las condiciones biológicas y operativas necesarias para habilitar una nueva apertura comercial del recurso.
En caso de que se decida abrir las subáreas a la pesca comercial, los observadores permanecerán a bordo de las embarcaciones hasta la finalización de las mareas correspondientes, con el objetivo de iniciar de inmediato el monitoreo de la actividad pesquera en las zonas habilitadas.






