La empresa Bahía Grande, reconocida actualmente por sus servicios marítimos para la industria energética, tendrá participación en uno de los proyectos de infraestructura más importantes vinculados al desarrollo del gas natural licuado (GNL) en Argentina. Sin embargo, su historia comenzó hace casi cuatro décadas en una actividad mucho más cercana al sector pesquero.
Fundada en 1987 por Guillermo Jacob, Bahía Grande fue una de las empresas pioneras en la captura de calamar en aguas argentinas, en una etapa en la que la pesquería comenzaba a consolidarse como una de las más relevantes del país. Con el paso de los años, la compañía diversificó sus operaciones y amplió su presencia en distintos segmentos de la actividad marítima.
Ahora, la firma fue adjudicada para participar en el proyecto de la terminal flotante de licuefacción (FLNG) que impulsa Southern Energy en el Golfo San Matías, provincia de Río Negro. La iniciativa contempla la instalación de un ducto subterráneo de acero de 30 pulgadas y un sistema de ductos submarinos destinados a conectar a los buques licuefactores que operarán en la zona.
Según informó la compañía, el apoyo logístico será brindado mediante el buque BG Warrior, que intervendrá en las tareas de zanjeo para la colocación de la tubería y posteriormente en la instalación de bloques de anclaje y mantas de protección destinadas a garantizar la estabilidad del conducto submarino.
El BG Warrior es un remolcador tipo Anchor Handling Tug Supply (AHTS), equipado con posicionamiento dinámico DP2, capacidad de arrastre de 136 toneladas y una potencia superior a los 10.600 HP, además de sistemas de lucha contra incendios y control de derrames.
“Es un orgullo para nosotros poder ser parte de este proyecto tan importante para el país, apoyando a terminales y personas con la seguridad y excelencia operativa que nos caracteriza en estos más de 35 años de trayectoria”, afirmó Andrés Jacob, CEO de Bahía Grande.
La evolución de Bahía Grande refleja también los cambios experimentados por gran parte de la industria marítima argentina en las últimas décadas.
Tras sus inicios en la actividad pesquera, la empresa avanzó hacia la diversificación de negocios y en 2008 comenzó a operar en el sector de Oil & Gas, incorporando servicios offshore y transporte de combustibles. Entre 2011 y 2016 amplió su flota con buques tanque que prestaron servicios para YPF.
Posteriormente, en 2018 inició el contrato del Normand Commander, considerado uno de los buques multipropósito más modernos que operaron en el país, y sumó a su flota el BG Warrior. Entre 2021 y 2024 continuó su expansión regional con nuevas operaciones en Brasil y Uruguay, además de incorporar el buque BG Agnes para proyectos desarrollados en distintos puntos del Cono Sur.
Aunque hoy la compañía está asociada principalmente a la logística energética y a las operaciones offshore, sus orígenes permanecen vinculados a la pesca. La fundación de Bahía Grande coincidió con los años de expansión de la flota potera argentina y con el crecimiento de una pesquería que, décadas después, continúa siendo una de las principales generadoras de divisas para el país.
La participación en el proyecto FLNG de Southern Energy marca un nuevo paso en la evolución de una empresa que comenzó capturando calamar en el Atlántico Sur y que hoy forma parte de algunas de las iniciativas energéticas más ambiciosas de la región.






