La firma marplatense Giorno S.A. formalizó la absorción de Atunera Argentina S.A.U. en una operación societaria con efecto retroactivo al 1° de enero de 2026, que consolida activos, modifica el capital social de la compañía continuadora y reordena la arquitectura jurídica de dos sociedades vinculadas al entramado pesquero-industrial del Grupo Iberconsa de Argentina.
El proceso quedó plasmado en la publicación oficial realizada conforme al artículo 83, inciso 3°, de la Ley General de Sociedades N° 19.550. Allí se informó que el compromiso previo de fusión fue suscripto el 31 de marzo de 2026 y aprobado ese mismo día por los respectivos directorios y asambleas de las sociedades intervinientes.
A partir de esa decisión, Giorno S.A. absorbió a Atunera Argentina S.A.U., que quedó disuelta sin liquidación, mientras la firma marplatense pasó a ocupar el rol de sociedad continuadora. En términos societarios, esto significa que los derechos, obligaciones, activos y pasivos de la sociedad absorbida se integran bajo una única razón social, con una estructura más concentrada y operativamente más simple.
El dato central del movimiento está en el volumen patrimonial involucrado. Según los estados contables especiales de fusión al 31 de diciembre de 2025, Giorno S.A. registró activos por $51.122 millones y pasivos por $16.702 millones, mientras que Atunera Argentina S.A.U. informó activos por $12.052 millones y pasivos por $1.748 millones. En conjunto, el proceso consolida una base de activos superior a los $63.000 millones, dentro de una reorganización que excede el mero trámite registral.
Como consecuencia directa de la fusión, Giorno incrementó su capital social desde $14.188.136.916 hasta $18.435.456.516, lo que representa una ampliación de $4.247.319.600. La publicación también consignó reformas estatutarias vinculadas al domicilio legal y al nuevo capital social de la compañía, además del plazo legal de 15 días para que eventuales acreedores formulen oposiciones por escrito desde la última publicación del edicto.
La operación debe leerse dentro de un proceso de reordenamiento interno, simplificación societaria y concentración patrimonial. En la práctica, la absorción permite reunir bajo Giorno una porción relevante de activos, estructura jurídica y obligaciones empresarias, con una sociedad continuadora más clara frente a terceros, acreedores, compradores o eventuales nuevos controlantes.
El movimiento adquiere mayor relevancia por el momento en que se produce. En el sector pesquero se venía siguiendo de cerca el futuro del complejo ubicado en Ayolas 3075, en Mar del Plata, históricamente asociado a la operación industrial de Giorno. Desde fines del año pasado, el grupo vendedor había mantenido conversaciones avanzadas con el armador Daniel Antonio, interesado en incorporar ese activo como parte de una estrategia de integración productiva dentro de su propio esquema empresario.
Sin embargo, de acuerdo con versiones consistentes del mercado, esa negociación quedó sin efecto a último momento, hace algo más de un mes, y el activo habría sido finalmente adquirido por otro grupo inversor que presentó mejores condiciones contractuales. En ese contexto, la absorción de Atunera Argentina por parte de Giorno aparece como un paso funcional al mismo proceso; ordenar previamente la estructura societaria, concentrar los activos involucrados y facilitar una eventual transferencia bajo una arquitectura empresarial más limpia y jurídicamente más definida.
La fusión, por lo tanto, combina dos planos. Por un lado, el plano formal, una absorción societaria con efectos contables, patrimoniales y estatutarios precisos. Por otro, el plano empresario, una reorganización que parece acompañar una instancia mayor de cambio de control, en la que el valor real de la operación está dado por la planta, los activos industriales, la posición operativa y la capacidad de integración futura dentro del negocio pesquero marplatense.
Giorno S.A. opera una planta frigorífica histórica en Ayolas 3075, en el corazón del puerto de Mar del Plata, con capacidad estimada de 3.000 toneladas y acceso directo a descarga de buques, cadena de frío, reproceso, empaque y exportación. Esa integración logística dentro del enclave portuario es su activo más difícil de replicar, concentra en un mismo punto todo el circuito industrial, desde la materia prima hasta la salida comercial.
La compañía procesa langostino y calamar Illex argentinus, y en 2025 obtuvo el sello «Alimentos Argentinos, una elección natural» para su calamar congelado bajo marca propia, certificando origen, trazabilidad y estándar industrial ante mercados internacionales de demanda cada día más exigentes de certificaciones y calidad. Planta con historia, escala real y posición estratégica consolidada dentro del mapa pesquero argentino.
En una industria manufacturera donde cada estructura jurídica suele responder a decisiones productivas, financieras y comerciales de más largo alcance, la absorción de Atunera por Giorno marca un punto de ordenamiento previo. La sociedad continuadora queda fortalecida en capital, concentrada en patrimonio y mejor preparada para una nueva etapa empresaria, en un proceso que todavía mantiene bajo reserva la identidad formal del grupo comprador, aunque ya muestra con claridad el sentido de la reorganización; llegar a la transferencia con una compañía más simple, más concentrada y con los activos principales reunidos bajo una misma razón social.






