La provincia de Chubut ingresa en el radar de un nuevo ciclo de inversiones privadas vinculadas a la industria pesquera. Grupo Conarpesa confirmó un plan de obras por USD 8.070.000, con ejecución proyectada para 2026, orientado a ampliar su capacidad operativa, mejorar la eficiencia de sus procesos y fortalecer su presencia industrial en Puerto Madryn y Rawson.
El programa fue presentado durante una reunión mantenida en Rawson entre el titular de la compañía, Fernando Álvarez Castellano, y el secretario de Pesca de Chubut, Diego Brandán. Allí se expuso un cronograma que concentra inauguraciones entre julio y octubre de 2026, con una cartera de proyectos que combina infraestructura fabril, abastecimiento autónomo de agua, generación energética, logística marítima y obras portuarias.

El dato central excede el volumen financiero. La inversión ordena una estrategia de expansión industrial sobre dos nodos decisivos del sistema pesquero chubutense, Puerto Madryn y Rawson. En ambos enclaves, la compañía prevé intervenir sobre aspectos que inciden directamente en la productividad cotidiana y operativa, disponibilidad de agua, energía, capacidad de procesamiento, movimiento de víveres, descarga de buques y empleo.
Según el esquema presentado, el plan incluye una planta de ósmosis inversa en Puerto Madryn, con una inversión de USD 260.000 y puesta en marcha estimada para julio de 2026; una nueva nave de víveres, por USD 750.000, prevista para agosto; otra planta de ósmosis inversa en Rawson, también por USD 260.000, proyectada para septiembre; y un parque fotovoltaico denominado Madryn 2, con una inversión de USD 3.500.000, cuya inauguración también se estima para septiembre de 2026.
En Rawson, el paquete incorpora además dos nuevas plantas industriales. La denominada Rawson I demandará USD 750.000, mientras que Rawson II requerirá USD 550.000. Ambas figuran con fecha estimada de inauguración en octubre de 2026. A ese bloque se suma la ampliación del muelle de Rawson, con una inversión prevista de USD 2.000.000, también pautada para octubre.
La obra portuaria ocupa un lugar sensible dentro del programa. La extensión proyectada del muelle permitiría mejorar la operatoria de descarga, ampliar el frente disponible para embarcaciones y reducir tiempos en maniobras críticas para una flota que trabaja bajo calendarios biológicos, condiciones climáticas cambiantes y ventanas comerciales cada vez más exigentes.
Fernando Álvarez Castellano explicó que la compañía proyecta extender el muelle entre 13 y 14 metros, con el propósito de operar con mayor cantidad de barcos y agilizar la descarga. En términos productivos, cada metro adicional de frente operativo puede traducirse en menor espera, mejor rotación y mayor previsibilidad para la cadena de valor acotando el tiempo «muerto» de un buque y haciendo mas eficiente la cadena operativa pesquera.
Otro eje relevante aparece en la decisión de instalar plantas de ósmosis inversa. En una actividad intensiva en requerimientos sanitarios, procesamiento y servicios industriales, el abastecimiento de agua constituye una variable estructural. La empresa busca avanzar hacia un modelo de mayor autonomía, tanto en Puerto Madryn como en Rawson, donde actualmente parte de la provisión depende de esquemas logísticos externos.
El empresario señaló que el objetivo es utilizar agua propia para las operaciones industriales y reducir la dependencia del abastecimiento mediante camiones cisterna. La iniciativa coloca el agua dentro de la agenda de competitividad pesquera, junto con la energía, la infraestructura y la logística portuaria, pero además, no hay que dejar de tener en cuenta, que la calidad del producto final es directamente proporcional a la cantidad y calidad de agua para fabricar hielo o simplemente para tareas de manufactura en tierra de capturas en el mar argentino.

En materia energética, el parque fotovoltaico Madryn 2 representa la inversión individual más elevada del programa. Con USD 3.500.000, la obra se inscribe en una búsqueda de eficiencia y previsibilidad de costos en un contexto donde la energía ocupa un lugar creciente dentro de la ecuación industrial. La compañía también anticipó su intención de avanzar durante 2027 con una iniciativa similar en Rawson.
El impacto laboral fue otro de los puntos expuestos ante las autoridades provinciales. De acuerdo con lo informado, Grupo Conarpesa pasaría de aproximadamente 2.050 trabajadores a unos 2.500 una vez que las nuevas instalaciones estén plenamente operativas. La cifra implica la incorporación estimada de 450 empleos asociados a la ampliación productiva.
La señal empresaria llega en un momento donde la industria pesquera patagónica discute costos, competitividad, mercados, infraestructura y condiciones de operación. En ese marco, el anuncio de inversiones por más de ocho millones de dólares adquiere valor por su alcance territorial y por la diversidad de frentes que aborda, plantas, agua, energía, muelle, abastecimiento y empleo. Más empresarios de este calibre necesita Argentina para levar anclas de un lugar marginal en el que nunca debio estar.
El programa deja una hoja de ruta precisa para el segundo semestre de 2026. Julio marcaría el inicio con la planta de ósmosis inversa en Puerto Madryn; agosto incorporaría la nave de víveres; septiembre concentraría la planta de ósmosis en Rawson y el parque fotovoltaico Madryn 2; octubre reuniría las dos nuevas plantas de Rawson y la ampliación del muelle.
La provincia observa así un movimiento empresario que coloca capital privado sobre infraestructura y logística de puerto concreta. La competitividad pesquera se define cada vez más en la capacidad de integrar producción, servicios, energía, agua y puerto bajo una misma arquitectura operativa. Chubut, por escala pesquera y peso exportador, vuelve a quedar frente a una agenda donde cada obra puede modificar la forma de producir, descargar, procesar y sostener empleo industrial. Digno de imitar…






