Las principales cámaras de la flota tangonera congeladora cerraron los acuerdos paritarios para el período 2026-2027 y dejaron ordenado el frente laboral antes del inicio pleno de la actividad. Con ese capítulo resuelto, parte de los buques comenzó a moverse hacia zonas de pesca al norte de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza, mientras el sector espera la habilitación de una nueva prospección en aguas nacionales hacia fin de mes.
Los entendimientos fueron firmados con los gremios del personal embarcado. SOMU, SICONARA y la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca cerraron sus acuerdos con CAPeCA, mientras CAPIP había sido la primera cámara en avanzar con un acuerdo desde Barcelona.
Con las paritarias selladas, la flota quedó lista desde el punto de vista laboral y operativo. El paso que falta está en el plano administrativo, el Consejo Federal Pesquero solicitó el armado de una nueva prospección en aguas nacionales en coordinación con el INIDEP.
Mientras ese trámite avanza, los buques comenzaron a posicionarse. Después del temporal que afectó a buena parte del Mar Argentino, durante la tarde y la noche de ayer se observaron movimientos desde puertos alejados hacia áreas próximas de pesca. Entre las unidades que iniciaron desplazamientos figuran el BP Sermilik, Myrdoma F, Suemar, Mar Esmeralda y Bouciña, varios de ellos recientemente renovados en astilleros del río Paraná.
También hubo movimiento en la flota de Argenova. Una vez concluida la firma de los acuerdos, parte de su flota tangonera congeladora comenzó el derrotero hacia zona de pesca. Por ahora, el esfuerzo pesquero se orienta aguas afuera del área vedada, con la posibilidad de completar al menos una marea al norte mientras se define el trámite institucional de la prospección en aguas nacionales.
El clima, sin embargo, vuelve a intervenir en la planificación. Desde hoy y hasta la madrugada del jueves se espera otro evento meteorológico de magnitud sobre la zona de pesca hasta el mediodía del jueves; con mejoras parciales recién hacia el domingo. Esa condición limita la operatoria y obliga a varios buques a ajustar sus derroteros.
En ese contexto, la flota de Conarpesa que ya habían incursionado en la zona, por estas horas con proa 270° vuelven a buscar refugio sobre áreas cercanas a la costa sur bonaerense. La decisión apunta a preservar unidades, tripulaciones y costos frente a condiciones de mar y viento poco favorables para sostener una faena regular.
La flota merlucera fresquera tuvo un comportamiento distinto. En Mar del Plata, apenas unas doce unidades zarparon entre el mediodía de ayer y las últimas horas de la noche. La mayoría prefirió permanecer en puerto para evitar días a la capa, gastos innecesarios, desgaste de buques y exposición de las tripulaciones al temporal.
En el sector fresquero marisquero, la negociación paritaria todavía sigue abierta. Esta semana aparece como decisiva, con una reunión pactada para hoy a la mañana entre Cámaras y SOMU; definición por encontrar el justo equilibrio de las partes que por el momento no se mueven de sus posturas iniciales.
En el muelle, -caja de resonancia de todo lo que ocurre en el sector-, la asamblea realizada ayer por el SOMU Mar del Plata dejó instalada una expectativa concreta. Si en las próximas 48 horas no se alcanza un entendimiento formal, podría cobrar fuerza la posibilidad de un cese de actividades inminente, en un escenario condicionado previo a la negociación de hoy; mientra miles de trabajadores buscan un espacio de trabajo genuino en el sector.
El cuadro general muestra dos situaciones bien diferenciadas. La flota tangonera congeladora cerró paritarias, movió buques y pesca al norte mientras espera la prospección que permita iniciar una nueva temporada de pesca de langostino en aguas nacionales. La flota fresquera, en cambio, sigue condicionada por el clima en los merluceros y por una negociación salarial que todavía no terminó de resolverse en el langostino.
La próxima señal deberá llegar desde el plano institucional. La solicitud para armar la prospección en aguas nacionales aparece como el paso inmediato y deberá quedar articulada entre el Consejo Federal Pesquero y el INIDEP. Mientras tanto, una parte de los buques ya se mueven al norte de la veda, el clima marca los tiempos de la operación y otro sector queda atento a una definición paritaria del fresco. Merluceros, sin apuro, esperan en puerto mejores condiciones de viento y mar en zona de pesca.






