En un avance relevante para la diversificación productiva del sector pesquero, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) confirmó el éxito en la producción masiva de juveniles de pez limón (Seriola lalandi), una especie de alto valor comercial a nivel internacional. El logro representa un paso concreto hacia la consolidación de la acuicultura marina en el país.
El trabajo fue llevado adelante por el Programa de Maricultura del organismo, que logró superar uno de los principales obstáculos históricos de la actividad: la dependencia del cultivo de microalgas in situ, caracterizado por su inestabilidad. En su lugar, se implementó un protocolo basado en microalgas concentradas provenientes de biorreactores, lo que permitió asegurar calidad nutricional constante y condiciones controladas durante todo el proceso.
Este cambio tecnológico fue determinante para alcanzar una producción de juveniles de alta calidad, destinados tanto a la conformación de nuevos planteles reproductores como a ensayos de engorde en condiciones experimentales.
La experiencia de larvicultura se inició el 29 de enero y se extendió durante 60 días bajo un esquema de monitoreo permanente, con seguimiento técnico las 24 horas y durante toda la semana. El protocolo implicó un despliegue de infraestructura y conocimiento aplicado en distintos niveles.
En materia de ingeniería, se optimizó el sistema de flujo abierto con recambio continuo de agua de mar, incorporando tratamiento mediante sistemas UV de alta potencia y rediseñando cañerías para garantizar condiciones sanitarias y estabilidad ambiental.
A su vez, se consolidó un esquema de producción masiva de zooplancton, particularmente rotíferos y artemia, que funcionó como base alimentaria durante las primeras etapas del desarrollo. Este sistema fue sostenido mediante dietas de microalgas concentradas, eliminando las variaciones propias de los cultivos tradicionales.
El acondicionamiento de los reproductores también formó parte central del proceso, con control fototérmico y desarrollo de tecnología nacional para regulación de temperatura. A esto se sumó el uso de alimentos iniciadores de origen japonés y un monitoreo constante de parámetros críticos, como la saturación de oxígeno, que se mantuvo por encima del 100% para responder a los requerimientos metabólicos de la especie.
La elección del pez limón no es casual. Seriola lalandi es considerada una de las especies más prometedoras para la acuicultura marina a nivel global, tanto por su valor de mercado —entre 15 y 25 dólares por kilogramo— como por su rápido crecimiento, que permite alcanzar tallas comerciales cercanas a los 3 kilos en un período de 12 a 18 meses.
Estas características la posicionan como una alternativa viable para generar ciclos productivos más cortos y eficientes en comparación con otras especies marinas.
Tras la etapa de producción de juveniles, el programa avanzará ahora hacia la fase de engorde en sistemas de recirculación (RAS) diseñados específicamente por el equipo técnico. Este proceso permitirá evaluar el rendimiento en condiciones controladas y validar el uso de alimento extrusado desarrollado a nivel nacional.
El objetivo final es transferir esta tecnología al sector privado, sentando las bases para el desarrollo de una nueva actividad productiva en la Argentina, con potencial de generar valor agregado, empleo y exportaciones.
Detrás de este avance hay un equipo del INIDEP que viene trabajando desde hace años con una continuidad técnica y científica excepcional sobre Seriola lalandi, una de las especies más exigentes de la maricultura. Bajo la conducción de Mariano Spinedi, el grupo fue consolidando un recorrido de alta especialización que incluyó la conformación de planteles reproductores, la reproducción en cautiverio, el estudio del comportamiento biológico de la especie, el cultivo larvario, los ensayos de engorde y el desarrollo de dietas específicas, hasta llegar ahora a la producción masiva de juveniles.
Junto a Pedro Menguez, Pablo Martínez, Julián Desiderio, Federico Bianca y otros profesionales del programa, ese trabajo expresa profesionalismo, dedicación sostenida y un conocimiento científico acumulado de enorme valor estratégico, capaz de transformar años de investigación rigurosa en una plataforma concreta para el desarrollo de la acuicultura marina argentina.
Con este resultado, el INIDEP se posiciona como un actor central en la innovación acuícola del país, en un contexto donde la diversificación productiva aparece como una de las principales estrategias para fortalecer el sector del cultivo de peces en Argentina.






