El fallo definitivo en Mar del Plata fija límites a la reducción de tripulaciones en buques pesqueros y reafirma el rol del convenio colectivo en la organización del trabajo a bordo.
El convenio incluye aumentos en las remuneraciones por kilo capturado, compensaciones adicionales y garantiza un mínimo de producción para los empleados mensualizados, asegurando un periodo de paz social durante la zafra.