La caída de las capturas de illex vacía el borde de la ZEEA y vuelve a exponer la dimensión biológica y estratégica del recurso más allá de las 200 millas.
Analizar el comportamiento e impacto del cambio de temperaturas y cadena trófica en el mar, no es tarea fácil y predecible. Pero ya aparecen algunos síntomas en especies con desplazamientos sustanciales.