La Prefectura Naval Argentina recibió en el Edificio Guardacostas a autoridades nacionales e internacionales para presentar el programa de asistencia técnica “Fortalecimiento de la seguridad marítima regional”, una iniciativa impulsada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y financiada por el Gobierno de Japón, orientada a mejorar la cooperación regional y fortalecer las capacidades de control en el ámbito marítimo.
La actividad contó con la participación de la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el embajador de Japón en Argentina, Hoshino Yoshitaka; el Prefecto Nacional Naval, PG Guillermo José Giménez Pérez; y representantes diplomáticos y técnicos vinculados a la seguridad marítima y al combate del crimen organizado transnacional.

Participaron del encuentro el Subprefecto Nacional Naval, PG Alejandro Paulo Annichini; la coordinadora regional del Programa Marítimo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Francesca Caonero; el consejero político de la Embajada de los Estados Unidos de América, Joshua Temblador; el Director General de Seguridad de la Prefectura, PG Carlos Alfredo Villarreal; el Director de Informática y Comunicaciones y Director de Inspectoría General, PG José Antonio Impollino; y el Director de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre, PG Néstor Alberto Kiferling.
Durante la apertura, Giménez Pérez remarcó que el escenario marítimo internacional atraviesa una transformación impulsada por cambios geopolíticos y económicos que obligan a reforzar la vigilancia y el intercambio de información entre países. En ese contexto, advirtió sobre el crecimiento de amenazas vinculadas al tráfico ilícito y otras actividades criminales que utilizan las rutas marítimas como vía de operación.
El titular de la fuerza sostuvo además que la iniciativa representa una “oportunidad estratégica” para seguir consolidando las capacidades de la Prefectura como autoridad encargada de hacer cumplir la ley en el mar. Según indicó, la incorporación de tecnología y herramientas de inteligencia marítima permitirá optimizar la detección de riesgos y mejorar la respuesta operativa en puertos y aguas jurisdiccionales.
Desde la Oficina de las Naciones Unidas destacaron que las dinámicas delictivas transnacionales en las rutas comerciales entre América Latina y Asia exigen una mayor coordinación internacional. En la misma línea, el embajador japonés señaló que el programa constituye una iniciativa inédita en la región y un paso relevante en la cooperación bilateral entre ambos países.
Por su parte, Monteoliva afirmó que las nuevas rutas que conectan el Atlántico y el Pacífico con Asia generan oportunidades estratégicas para el comercio mundial, aunque también abren vulnerabilidades frente al contrabando, el narcotráfico y otros delitos complejos. En ese marco, subrayó que la asistencia técnica permitirá fortalecer el cumplimiento de la ley en puertos y alta mar, mejorar la investigación de delitos pesqueros y reforzar el análisis estratégico de las rutas marítimas.

El programa apunta a fortalecer la seguridad marítima regional mediante herramientas vinculadas al monitoreo del dominio marítimo y al control de corredores estratégicos que conectan América del Sur con Asia y el Pacífico. Además, busca reforzar las capacidades para combatir el tráfico ilícito de drogas en los principales puntos de salida del continente.
La jornada concluyó con una reunión técnica en la Sala de Situación de la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre de la fuerza, donde se avanzó en aspectos operativos y de cooperación internacional.





