Productores y compradores de calamar gigante o pota llevaron a Conxemar 2026 un reclamo para la pesca en alta mar: contener las capturas y reducir el esfuerzo pesquero para preservar el recurso y la continuidad del suministro.
El planteo se presentó el 7 de octubre en Vigo, durante el encuentro “Gobernanza internacional y sostenibilidad en las pesquerías de calamares y potas”, organizado por Sustainable Fisheries Partnership (SFP). Allí confluyeron la preocupación de los productores por el futuro de la pesquería y el interés de la industria europea por sostener un abastecimiento previsible. La comunicación oficial de Conxemar confirmó que el debate puso el acento en reforzar el conocimiento científico y la cooperación entre los participantes de la cadena comercial.
Alfonso Miranda Eyzaguirre, presidente de CALAMASUR, respaldó las propuestas de varias delegaciones para evitar nuevos incrementos de las capturas y disminuir los días de pesca de las flotas de aguas distantes. La organización agrupa a representantes de la pesca artesanal, industrial y del procesamiento de Chile, Ecuador, México y Perú.
“Nos preocupa que la pesca de calamar gigante en alta mar siga creciendo sin controles adecuados”, sostuvo Miranda. Según su balance de la reunión científica de septiembre, los especialistas todavía carecen de resultados suficientemente confiables para recomendar cuánto Dosidicus gigas puede capturarse de manera sostenible en alta mar durante 2027. El dirigente añadió que los posibles efectos de El Niño sobre la disponibilidad del recurso refuerzan la necesidad de actuar con precaución.
Más capturas con menos días de pesca
Los registros oficiales permiten dimensionar el problema de gestión. La Secretaría de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS) informó que la flota potera de China capturó 484.700 toneladas en el área de la Convención durante 2025, frente a 273.900 toneladas en 2024. El aumento fue del 77%.
En ese mismo período, los buques que operaron pasaron de 528 a 576, mientras los días de pesca declarados descendieron de 114.475 a 111.151, un 2,9%. El rendimiento informado creció de 2,4 a 4,4 toneladas por buque y día. Las cifras corresponden a la actividad de 2025 y fueron presentadas para la reunión científica de septiembre de 2026.
La comparación ayuda a entender por qué el reclamo comprende tanto las capturas como el esfuerzo: una reducción de las jornadas de pesca puede coexistir con un aumento del volumen extraído. La disponibilidad de la especie y las mejores tecnologías de pesca sumado a la eficiencia en tecnología de congelado a bordo —el verdadero cuello de botella para el incremento de mayores capturas— avalan efectivamente un aumento desmedido de capturas en menor tiempo. Establecer límites exige considerar esa relación junto con la evaluación de la población y las condiciones ambientales.
La incertidumbre fue uno de los asuntos tratados por el Comité Científico de la OROP-PS, reunido del 7 al 12 de septiembre en Tórshavn, Islas Feroe. Su agenda incluyó modelos de evaluación y estudios sobre la influencia ambiental en la pesquería.
Entre ellos, un trabajo de la Universidad Oceánica de Shanghái, presentado por China, examinó la relación entre El Niño y el hábitat de la pota frente a Perú durante 1950-2015. El análisis vinculó esos episodios con una contracción de las áreas adecuadas y un desplazamiento hacia el sur de las condiciones favorables. Ese antecedente científico permite comprender cómo los cambios oceanográficos pueden alterar la localización del recurso y la disponibilidad para las flotas.
La regulación ya contempla una respuesta precautoria
El pedido de CALAMASUR apunta a reforzar un régimen existente. La medida de conservación y ordenación 18-2026, obligatoria desde el 5 de junio, limita el número y el arqueo bruto de los poteros de determinados miembros y exige autorización de buques, seguimiento satelital y entrega de datos. También contempla disposiciones específicas para los Estados costeros en desarrollo.
La norma dispone una revisión en 2027 y establece cómo proceder frente a las dificultades científicas. Su párrafo 30 indica que, si el Comité Científico carece de una evaluación o análisis acordado que permita orientar la gestión, deberá proporcionar asesoramiento precautorio con la mejor información disponible, incluidos posibles límites al esfuerzo o a las capturas.
Si tampoco logra formular ese asesoramiento, la Comisión deberá considerar medidas adicionales en su próxima reunión. Esa previsión coloca el reclamo presentado en Vigo dentro de una discusión que la propia regulación exige abordar.
Según Miranda, en la reunión de septiembre hubo coincidencias sobre la necesidad de precaución, aunque persistieron diferencias sobre las medidas que debían recomendarse. El balance del encuentro de Conxemar publicado por SFP el 9 de octubre también señaló que seguía pendiente completar un marco de evaluación acordado para la pota.
Los compradores europeos piden continuidad y control
Luis García, director de Sostenibilidad de Conxemar, vinculó la protección del recurso con el funcionamiento del mercado: “Un suministro sostenible y estable en el tiempo es uno de los pilares de nuestra asociación. Por eso participamos como observadores en la OROP-PS”.
La entidad confirmó su trabajo con CALAMASUR para fortalecer la gestión de unas pesquerías relevantes para el abastecimiento europeo. Miranda reclamó, además, que la Unión Europea acompañe las negociaciones con investigación y financiamiento, tomando como referencia su participación en el trabajo sobre el jurel.
El peso económico de esos compradores ayuda a explicar su intervención. El Informe sectorial 2026, elaborado por ARDÁN, del Consorcio de la Zona Franca de Vigo, contabilizó 12.604,2 millones de euros de facturación y 22.686 empleos directos en 2024 entre las 266 empresas asociadas a Conxemar analizadas. Son cifras del conjunto de sus actividades, que dimensionan la representación comercial involucrada.
Durante el encuentro, David Comesaña, director de Compras de Corporación Congalsa y presidente de la mesa global de suministro de calamar de SFP, reclamó que los esfuerzos empresariales para asegurar la legalidad se acompañen con controles públicos de importación y vigilancia. La demanda comercial alcanza así tanto la disponibilidad futura del producto como la posibilidad de verificar su origen y las condiciones de captura.
El reclamo específico por la pota corresponde al Pacífico Sur. Para la pesca argentina, centrada en otra especie, el Illex argentinus, el vínculo está en las exigencias de información y trazabilidad planteadas por los mercados de cefalópodos. SFP abordó ambas pesquerías en el encuentro, con sus respectivos ámbitos de investigación y gestión.
La próxima instancia está confirmada: la 15.ª reunión de la Comisión de la OROP-PS se celebrará del 1 al 5 de marzo de 2027 en Bruselas. Sus miembros tendrán que revisar el régimen de la pota y considerar los controles adicionales previstos ante la falta de asesoramiento científico acordado. El paso pendiente y objetivo es convertir el reclamo de productores y compradores en medidas de manejo y administración aplicables a la pesca en alta mar.






