Las descargas de caballa cayeron 76,1% entre enero y septiembre de 2026 respecto del mismo período de 2025, según la suma de los registros mensuales publicados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca en el portal MAGyP. El retroceso se concentra en el efectivo situado al sur del paralelo 39°, mientras la flota alterna zonas de búsqueda y aprovecha la disponibilidad de anchoíta para completar sus viajes, que de otra manera serían de bodega vacía.
Los registros permiten dimensionar una temporada que los operadores describen como atípica. En los primeros nueve meses del año se desembarcaron aproximadamente 418,1 toneladas de caballa, frente a 1.751,2 toneladas en igual período de 2025. En el efectivo sureño, las descargas pasaron de 1.654,8 a 195,2 toneladas, una disminución del 88,2%.
Al norte del paralelo 39°, el comportamiento fue diferente: los volúmenes acumulados aumentaron de 96,4 a 222,9 toneladas. La diferencia exige distinguir ambas pesquerías y sus respectivos calendarios.
Desembarques nacionales de caballa: cuatro años anteriores y 2026
Las descargas de caballa en el puerto de Mar del Plata cayeron 76,1% entre enero y septiembre de 2026 respecto del mismo período de 2025. La base oficial de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca registra 418,0 toneladas frente a 1.751,2 toneladas, en una temporada marcada por las dificultades para localizar cardúmenes y las interrupciones por mal tiempo.

Claudio Buratti, investigador del Programa Pesquerías de Peces Pelágicos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), explicó que la actividad comprende dos períodos definidos: la temporada invernal del efectivo sureño, en El Rincón, y la del efectivo norteño, habitualmente entre octubre y diciembre, que es la que de paso por la zona de Mar del Plata, alimenta a las lanchas. amarillas tradicionales de la banquina histórica.
Las dificultades de este año se concentraron en El Rincón, al sur de la provincia de Buenos Aires. Allí, la caballa suele formar grandes agrupaciones en superficies reducidas, cerca de los 50 metros de profundidad. Localizarlas demanda tiempo de navegación y combustible. Según advirtió Buratti, en los últimos años ese costo de búsqueda quedó concentrado en menos embarcaciones.
El BP Floridablanca refleja la pérdida de continuidad operativa. Según lo anticipado por Oscar Sayago, tradicional armador del buque, el fresquero llevaba cuatro mareas sobre el recurso, frente a unas doce completas a esta altura del año anterior.
Buratti identificó al Floridablanca como una de las embarcaciones que más esfuerzo había dedicado a encontrar caballa durante la primera etapa. Con menos barcos en la exploración, disminuyen las posibilidades de localizar agrupaciones que pueden cambiar de posición entre una salida y la siguiente.
El trabajo científico enfrentó dificultades similares. Durante la campaña de agosto del buque Mar Argentino se registraron pocas señales acústicas atribuibles a caballa. En una segunda salida, a comienzos de septiembre, los investigadores hallaron buenas concentraciones dentro del área habitual, aunque observaron cardúmenes en desplazamiento.
La información oficial del INIDEP confirma que la evaluación del efectivo sureño comenzó el 5 de agosto. Entre el 1 y el 4 de septiembre, otra campaña detectó concentraciones y obtuvo filmaciones durante lances con red de media agua para estudiar el comportamiento de la especie y su distribución vertical.
Buratti ubicó las agrupaciones cerca de los 40 grados de latitud sur y describió movimientos hacia el norte dentro de esa región. El mal tiempo complicó las operaciones: algunas embarcaciones consiguieron pescar durante pocos días, debieron interrumpir la actividad y, al regresar, reiniciaron la búsqueda.
En una nueva incursión, cinco o seis barcos volvieron a El Rincón y, ante las dificultades para localizar caballa, aprovecharon la presencia de anchoíta. Esa alternativa permitió completar viajes y limitar nuevos gastos de exploración, siempre sujetos a la demanda comercial.
También se registraron capturas de caballa en la región del Río de la Plata, inicialmente durante operaciones de barcos que pescaban corvina a la pareja. Luego se sumaron otras embarcaciones: algunas completaron sus bodegas y otras incorporaron el recurso como parte de la carga.
La aparición al norte se inscribe en el calendario habitual de ese efectivo, cuya temporada comienza alrededor de octubre. Buratti situó la particularidad de 2026 en lo ocurrido previamente en El Rincón, donde las concentraciones detectadas durante las campañas científicas contrastaron con las dificultades posteriores de la flota para encontrarlas.
Consultado por esta redacción el sábado 10 de octubre, Miguel Di Costanzo definió el período como “una temporada totalmente atípica, rara” y señaló que los días de mal tiempo impedían sostener la actividad. Explicó que aguardaban mejores condiciones y una disminución de la resaca para alistar los buques Júpiter II y Padre Pío, con la intención de salir hacia el norte junto con otros fresqueros dedicados a la caballa.

Respecto de una posible explicación ambiental vinculada con el ciclo de El Niño, los investigadores del área de Oceanografía del INIDEP observaron, durante las dos últimas campañas de caballa, condiciones relativamente similares a las de años anteriores. Identificaron una pequeña anomalía positiva de temperatura, de escasa magnitud frente a la tolerancia de la caballa y la anchoíta a las variaciones térmicas y de salinidad. La causa de la irregularidad permanece abierta a investigación.
El Rincón constituye un área de invernada, donde la caballa se concentra en reposo reproductivo y con actividad alimentaria reducida. A medida que avanza la estación, aumenta su actividad y comienza los desplazamientos asociados al ciclo reproductivo.
La próxima etapa corresponde a la pesquería norteña, en la que participan las lanchas amarillas de Mar del Plata cuando la caballa se desplaza hacia el sur, siempre que las capturas previas de la flota fresquera de altura dejen un remanente disponible al ingresar en la zona que esas embarcaciones pueden alcanzar.
El antecedente de 2025 fue favorable: la tabla oficial por especie y flota registra 3.392,1 toneladas de caballa del efectivo norteño desembarcadas por embarcaciones de rada o ría durante todo ese año. El volumen permite dimensionar la importancia de una temporada que todavía tiene por delante sus principales meses de actividad. La escala actual contrasta con los elevados volúmenes históricos de la década de 1970, cuando las zafras de anchoíta y caballa constituían el motor económico de la ciudad.






